También está el DIF Guerrero le compró alimentos por 330 millones 981 mil 447 pesos.

El Gobierno del Estado de Coahuila contrató a la tienda para la distribución de despensas “con sistema de control y seguimiento” por 284 millones 022 mil pesos.

Sin embargo, el contrato más costoso fue uno que le dio la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) por mil 661 millones 620 mil 375 pesos para la Adquisición de Televisores Digitales en 2015 y otro más por 210 millones de pesos. Ambos fueron para la Transición Digital Terrestre, una de las acciones de la Reforma en Telecomunicaciones y Radiodifusión.

La Auditoría Superior de la Federación (ASF) detectó, en los resultados de la Cuenta Pública de 2015, que la SCT había gastado 43.7 por ciento más por los aparatos electrónicos de lo que había reportado ante la Cámara de Diputados.

Soriana obtuvo dos contratos que sumaron más de mil 800 millones de pesos por televisores digitales como parte del llamado apagón analógico. Foto: Saúl López, Cuartoscuro

De las compras, resaltan los contratos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) por la compra de jabón, papel para baño, mobiliario, alimentos y ropa de dama y caballero; en 2016 pagó por la adquisición de 102 tarjetas de despensas, 80 mil 611 pesos.

El Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) que es uno de los compradores más frecuentes, tiene pagos de hasta 116 mil 266 pesos por “material de cafetería” o 34 mil 914 pesos de refrescos.

Los contratos públicos también incluyen gastos de 50 pesos, tarjetas de regalo para comprar ropa por 38 mil 941 pesos, paquetines de galletas de 116 mil 266 pesos, desodorantes para el Sistema de Administración Tributaria (SAT) por 340 pesos, 13 mil 947 pesos para refrescos de lata, esferas navideñas de 972 pesos y cucharas desechables por 16 mil 515 pesos.

También están la compra de 200 gramos de camarón seco por 2 mil 345 pesos, un colchón king size para la casa del Director del Servicio Geológico Mexicano (SGM) por 3 mil 042 pesos, un servicio de abasto de vinos por 16 mil 632 pesos, la compra de un procesador de alimentos por 2 mil 337 pesos, 34 mil 914 pesos por refrescos de lata, 116 mil 266 pesos de galletas, 14 mil 811 pesos en sustituto de crema, 13 mil 344 pesos para esferas rojas y 3 millones 542 mil pesos por la colocación de publicidad del ISSSTE en los estacionamientos de sus plazas comerciales.

De acuerdo con información de Tiendas Soriana, las ventas gubernamentales no son representativas en los resultados financieros de la empresa al representar menos del 3 por ciento de los ingresos anuales.