Jazz mexicano está listo para los escenarios internacionales: Infanzón

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“La música mexicana está lista” para pisar los grandes escenarios del jazz en el mundo, pero para alcanzar ese propósito faltan algunos elementos como el del promotor profesional, afirmó el compositor Héctor Infanzón.

Entrevistado en el marco de su participación en el Oasis Jazz U 2015, mañana en un programa que incluye al cantante español Diego “El Cigala”, el también pianista aseguró que en sus presentaciones en el extranjero ha sido evidente el interés por escuchar lo que se hace en el país.

Puso como ejemplo que en su reciente gira por Asía, donde participó en el festival de jazz en Singapur y tuvo presentaciones en Hong Kong y China, 20 conciertos en 25 días, notó una avidez de esas culturas por tener de primera mano lo que ocurre en México.

Expuso que en los escenarios internacionales que ha pisado le han preguntado si hay más músicos de jazz en México, a lo que responde que sí; lo que falta, dijo, es ampliar la visión de exportación, la tarea de lo que se llama “booking manager”.

“Es un personaje importante que representa a los artistas y los expone ante el extranjero, en los festivales, y que en el país no se ha explorado de manera profesional, pues este papel recae en los propios artistas, familiares o conocidos”, detalló.

En ese sentido, confió en que pronto y en la medida en que se cree la figura del “booking manager” se dará más presencia mexicana en los grandes festivales de jazz, como el de Montreal.

Actualmente, señaló, el país se encuentra en un etapa importante, que es la de llevar a sus escenarios a primeras figuras de la música internacional, pero en la medida en que los intérpretes nacionales tengan una oferta interesante, sólida, y exista ese personaje profesional de la promoción habrá más presencia de México en el mundo.

Actualmente, indicó, existe la confianza empresarial de traer a los grandes artistas internacionales, pero falta la otra parte, que es tener la misma visión y llevar a los mexicanos al extranjero.

Con el mismo fin, continuó, habrá que fortalecer y crear nuevos festivales en México, como el Oasis Jazz U, que se lleva a cabo en este punto turístico y finalizará mañana 23 de mayo, porque resultan ser un escaparate de la música mexicana hacia el exterior.

Otra opción es que se creen convenios de intercambio, como existen en otras partes del mundo, en los que un festival recibe artistas de otros países pero también los lleva a esas naciones.

Por supuesto, acotó, la primera responsabilidad para colocar al jazz mexicano en el mundo recae en los propios músicos, que tengan una propuesta sólida que sea del interés en otras regiones, lo que facilitará el trabajo de los “booking manager” y de los empresarios.

México posee ya una identidad en el jazz, con una tradición que se remonta a músicos como Chilo Morán, Víctor Ruiz Pasos, Juan José Calatayud, Tino Contreras y otros, quienes incluso tocaron con grandes orquestas internacionales.

En esos inicios del jazz en México se interpretaron estándares del género, temas clásicos, lo que en años posteriores se diversificó, entraron nuevos estilos, se incorporaron y mezclaron ritmos diferentes, que en su caso lo llevó a la ruta en la que está, a la hibridación de géneros que tiene como elemento central la improvisación.

Infanzón adelantó que para su participación en el Oasis Jazz U interpretará piezas de su proyecto “Citadino”, que impulsa actualmente, acompañado de su cuarteto integrado por Enrique Nativitas en la batería, Luis Gómez en las percusiones, Adrián Infanzón en el bajo y él al piano.

Refirió que este proyecto recupera todas las vicisitudes que le suceden durante cualquier día a quien habita la Ciudad de México, en particular el Centro Histórico, como el tráfico, la arquitectura, los vendedores y otros, aspectos que fueron llevadas a la música.

Su intención no es ser un cronista, aclaró, simplemente describir lo que sucede, pues la ciudad “suena” a muchas cosas, es una hibridez en la que lo mismo se escucha la música de Veracruz, Oaxaca, del norte del país, clásica y los ruidos que hace la gente, refirió.

Esa mezcla de sonidos, señaló, también hace referencia a la creatividad del mexicano, que puede inventar muchas cosas, no se le cierra el mundo y lo puede hacer en un instante, y eso se ve en todas las áreas, las profesiones, los oficios.

En la música esto significa que el mexicano puede tocar todas las expresiones, hacer una conjunción de estilos, de géneros, y en su caso de los sonidos de la ciudad selecciona lo que tiene pensado en su proyecto y entonces arma, construye, crea, expuso.

Fuente: Pulso

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