El incremento en los precios de los alimentos y otros productos básicos ha golpeado con fuerza la economía de las familias, generando preocupación y afectaciones en sus hábitos de consumo.
Un sondeo realizado en Soledad de Graciano Sánchez refleja que la inflación sigue erosionando el poder adquisitivo de los ciudadanos. Benjamín Rodríguez, vecino de la cabecera municipal, denunció el alza descontrolada de precios.
“Hace dos o tres años, una bolsa con cinco panes costaba 40 pesos, ahora cuesta 90. Es un aumento del 125%, mientras que los salarios sólo han subido un 10%”, lamentó.
Rodríguez mencionó que antes podía hacer su despensa con 1,500 pesos, pero ahora necesita 3,500 pesos para comprar lo mismo. También criticó las políticas sociales, asegurando que “sólo benefician a algunos y perjudican a la ciudadanía en general”.
Frutas y verduras, cada vez más caras
Por su parte, Carmen, ama de casa, señaló que el aumento en los precios de frutas y verduras ha sido considerable.
“La sandía está muy cara, pero son cosas que se necesitan en la casa, sobre todo para los niños”, comentó mientras hacía sus compras.
A pesar de que productos como el plátano mantienen precios accesibles, otros alimentos han subido drásticamente, principalmente los productos procesados y comerciales.
“Antes gastaba menos, pero ahora en frutas y verduras gasto entre 300 y 400 pesos por semana, mientras que en abarrotes hasta 2,500 pesos”, explicó.
Ajustes en el consumo: menos carne, más pollo
Ante la crisis, muchas familias han modificado sus hábitos de compra. La carne roja se ha vuelto un lujo, y ahora buscan alternativas más económicas como el pollo o el huevo.
Además, Carmen mencionó que prefiere comprar en tiendas de abarrotes, ya que los precios en mercados y supermercados son similares, pero en las tiendas pequeñas tiene más facilidad de acceso.
El impacto del alza en la canasta básica sigue en ascenso, mientras los salarios no logran compensar el golpe inflacionario.