DEL SOBRE LACRADO AL LACRA SOBRADO…

DESTACADOS, OPINIÓN, RADAR

El Radar

Por Jesús Aguilar

•  Lacra: Según la RAE, puede referirse a un defecto físico o moral, una secuela negativa de algo o una persona con una conducta indeseable o dañina. En el habla coloquial de México y otras regiones de América Latina, “lacra” suele usarse de manera despectiva para referirse a alguien considerado una carga para la sociedad, una persona de malos hábitos o con comportamiento delictivo.

•  Sobrado: En el español general, significa algo que está en exceso o una persona que actúa con arrogancia, prepotencia o exceso de confianza.

En el laberinto de la política y la administración pública, siempre hay personajes que encarnan la peor cara del oportunismo. Uno de ellos es el ex diputado Fabían Espinosa Díaz de León, un nombre que resucitó para lo público hace meses cuando decidió llamar la atención del poco mundo que lo sigue considerando válido por renegar de su antes íntimo amigo Juan Ramiro Robledo Ruiz a razón de la posición que como diputado federal tuvo el abogado potosino en el avance de la reforma al poder judicial. Espinosa publicó una carta en la que quiso hacer pedazos y desconocer a Robledo además de erigirse como el defensor y voz de los contras ante este tema. ¿En calidad de qué lo hizo? De nada. Fabián Espinosa no representa nada, ni a nadie, y el tema quedó como un chisme mucho más calado por la tensión que desató o probablemente en el fondo, la frustración de que Ramiro, como le dicen sus amigos, volvió a estar en la cúpula del poder y la toma de decisiones casi 20 años después de que justo había tomado un paso hacia la izquierda como diputado local del PRD, mucho antes de que el propio AMLO siquiera pensara en la existencia de MORENA.

Mientras que Fabián regurgitaba en la frustación de que a sus setenta y tantos como político nunca representó absolutamente nada.

Nada lo sostiene, ni siquiera para poder levantar la vista y ver a los ojos al hijo de su ex amigo Ramiro Robledo López quien hace poco lo encaró en la mesa de un comedero fifí justamente por su bajeza e hipocresía.

Tiempo después trascendió que la empresa VEM cuya representación legal encarna Espinosa Díaz de León, había ganado un contrato de arrendamiento con la Universidad Autónoma de San Luis Potosí para un proyecto eminentemente deportivo en un terreno considerado como la joya de la corona de la zona dorada de la capital potosina, (el epicentro de las debilidades de los barones del cemento)y en otro exceso de doble filo Espinosa y sus representados empezaron a buscar inversores para fincar el proyecto mostrando un centro comercial y no deportivo como prioridad del desarrollo bajo el nombre  de Distrito Santa Fé.

Astrolabio y Antena San Luis difundieron en su momento la búsqueda de dinero de quienes obtuvieron con medias verdades y sospechosas omisiones este contrato de alquiler.

El espinoso asunto generó el foco una vez más en Fabián e hizo también que   hicieramos memoria de su papel en el ámbito público recordando episiodios penosos como el de su famoso sobre lacrado y otros más, como el de su controvertida tésis para titularse como ingeniero.

Ya en enero de este 2025, cuando la espiral del tema creció en la opinión pública Fabían Espinosa se escudó en temas familiares personales del dueño de estos medios para incrementar la violencia y azuzar la inclemente campaña negra contra nosotros y nuestro grupo, en lo personal, lo familiar y lo empresarial. Con mentiras y dinero hicieron estallar internet en la idea de debilitarnos e invalidar la integridad de los medios de comunicación que se diferencían cada vez más de los demás por su postura crítica y además nos amenazó abierta y veladamente. Y no tenía pocos motivos, la tremenda exhibida que hicimos le trastornó tal vez la última forma de tener una vejez menos indigna.

A casi un año de la firma del contrato los tiempos se le vienen encima al complejo tema del pago de una fianza que es inaplazable para que avance su proyecto de 2 caras, hay al menos 5 preguntas que ojalá tuviera a bien contestar con mucho más tacto y manejo que sus ridículos prontos y acusaciones sin fondo espejo de su carácter oscuro y lebrón.

¿Porqué el contrato que se firmó con el visto bueno del Secretario General de la Universidad Federico Garza Herrera (con parentesco político con Espinosa) tiene justo en las hojas en las que se incluyen en las obligaciones para el grupo VEM no hay firmas?

¿Porqué se ha venido arrendando al grupo de concesionarias automotrices de Grupo Torres Corzo el terreno y saben quienes lo usan de manera colateral el grave problema que enfrenta su impresentable pariente?

¿Quién le aconsejó a Fabián comenzar con una hueca y ridícula cacería de brujas legaloide al hacer acusaciones sin fondo ante la Fiscalía General de la República contra la abogada general de la Universidad Urenda Queletzú Navarro Sánchez?

¿Cómo se debería llamar a cuentas también al ex abogado general de la Universidad Autónoma Joel González de Anda quien salió del puesto por la puerta de atrás con acusaciones sobre mal manejo financiero y una increíblemente fallida actuación en el caso del Distrito Santa Fé?

¿Quién de sus hermanos o cercanos tendrá la decencia de convencer a Fabían de aceptar que deje de hacer el ridículo?

Espinosa Diaz de León ha asumido una postura desafiante y agresiva, como si cuestionar sus dichos y actos en lo público fuera un acto de insolencia. Con sonrisa socarrona, nos reta a sus críticos, nos descalifica y nos tacha de ignorantes, de criminales (por exhibirlo y controvertir) y condena mientras continúa su camino entre contratos amañados y promesas vacías, especialmente para los inocentes que volvieron a creer en él.

Las amenazas virulentas, el acoso, la inversión en redes sociales para hacer campañas negras, los engaños y tenebrosidades contractuales al menos pasadas por alto por Federico Garza y Joel González de Anda, las demandas existentes o venideras, todo tiembla en el tablero sin duda, sin embargo nada de esto dejará de enfocar que Fabían Espinosa Díaz de León y los que con conciencia o no se dejaron representar por él, insisto, serán tristes testigos así como el viejo San Luis al que sin duda pertenece como un especímen del museo de los horrores, de cómo pasó de un sobre lacrado a ser un verdadero lacra sobrado altamente perniciosos como insignificante.

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