La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, fijó postura este sábado frente a la operación militar realizada por Estados Unidos en Venezuela, al rechazar el uso de la fuerza y reiterar el compromiso del país con los principios de no intervención, autodeterminación de los pueblos y solución pacífica de los conflictos.
A través de un posicionamiento oficial del Gobierno mexicano, la mandataria condenó cualquier acción militar unilateral que vulnere la soberanía de los Estados y advirtió que este tipo de intervenciones representan un riesgo para la estabilidad regional, particularmente en América Latina y el Caribe.
Sheinbaum subrayó que la política exterior de México se rige por el respeto al derecho internacional y por la promoción de la paz, por lo que insistió en que las diferencias entre naciones deben resolverse mediante el diálogo, la diplomacia y los mecanismos multilaterales, y no a través de acciones armadas.
En ese contexto, la presidenta hizo un llamado a los organismos internacionales para que actúen como mediadores y contribuyan a una desescalada de las tensiones derivadas de los acontecimientos en Venezuela, al tiempo que reiteró la disposición de México para apoyar iniciativas que privilegien una salida pacífica a la crisis.
El pronunciamiento del Gobierno mexicano se da en medio de una creciente preocupación internacional por las repercusiones políticas, humanitarias y económicas que podría generar la escalada del conflicto, así como por sus efectos en la seguridad regional.