El planteamiento de concesionarios del transporte urbano para elevar la tarifa del pasaje hasta 15 pesos quedó sin sustento técnico, luego de que el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) fijara la inflación acumulada de 2025 en 3.69 por ciento.
De acuerdo con el último reporte del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), publicado en el Diario Oficial de la Federación, la inflación anual cerró por debajo de las expectativas, que apuntaban a un 3.80 por ciento, lo que limita cualquier ajuste mayor en la tarifa del transporte público.
El artículo 94 de la Ley de Transporte Público del Estado establece que el incremento anual a la tarifa debe calcularse con base en el INPC. Al aplicar el 3.69 por ciento a la tarifa vigente de 12.50 pesos, el aumento equivale a 46 centavos, lo que, tras el redondeo previsto en la ley, fijaría el pasaje en 13 pesos.
Este escenario deja muy lejos la propuesta realizada el pasado 5 de enero por Margarito Terán López, identificado como líder de los concesionarios, quien sugirió una tarifa de 15 pesos, lo que implicaría un aumento cercano al 20 por ciento. El argumento del sector fue que los incrementos en costos de operación y las presiones financieras podrían llevar a la quiebra a las empresas transportistas.
Sin embargo, con el dato oficial de inflación, cualquier incremento superior al cálculo legal carecería de justificación normativa. De confirmarse por parte de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes que la tarifa quedará en 13 pesos, el ajuste representaría un revés para los concesionarios, al no alcanzar el aumento que habían planteado públicamente.