La Fundación RENO-Q, organización potosina dedicada al rescate integral de niñas y niños con quemaduras graves, lanzó un llamado urgente a las familias de San Luis Potosí y de estados vecinos para que acerquen a menores que hayan sufrido accidentes por fuego, con el fin de que sean valorados y atendidos de manera gratuita por especialistas nacionales e internacionales los próximos 10 y 11 de abril.
En entrevista con Antena San Luis, su director general, Gerardo García Lozano, explicó que la fundación nació el 10 de octubre de 2011, tras detectar un vacío crítico en la atención posterior a los accidentes por quemaduras, especialmente en un estado con alta actividad industrial. A diferencia de otros esquemas médicos, RENO-Q no es un hospital, sino un gestor integral que acompaña a los menores y a sus familias en todo el proceso médico, administrativo y psicológico que implica una recuperación completa.
García Lozano detalló que, una vez que un niño es atendido de urgencia —generalmente en el área especializada de quemados del Hospital Central—, muchos quedan con secuelas que requieren cirugías reconstructivas, tratamiento de cicatrices, contracturas o rehabilitación prolongada, procesos que suelen ser inaccesibles para la mayoría de las familias. Es ahí donde interviene la fundación, enlazando a los pacientes con hospitales especializados, como los Shriners Hospitals for Children en Estados Unidos, donde los tratamientos son totalmente gratuitos.
No obstante, explicó que uno de los principales retos no es médico, sino administrativo: la obtención de actas de nacimiento, pasaportes y visas, especialmente en comunidades rurales o de la Huasteca, donde incluso hay menores que no cuentan con documentación básica. RENO-Q se encarga de gestionar estos trámites de manera acelerada para que los niños puedan recibir atención oportuna.
Como alternativa a los traslados internacionales, la fundación ha fortalecido recientemente un esquema de atención en Guadalajara, en coordinación con especialistas que aplican tratamientos avanzados con láser para reducir cicatrices queloides, evitando múltiples cirugías y largos desplazamientos. Este modelo ha permitido reducir costos, tiempos de recuperación y desgaste físico y emocional para los pacientes y sus familias.
El 10 de abril se realizarán cirugías programadas y el 11 de abril se llevará a cabo una jornada de valoración médica en San Luis Potosí, con la participación de personal especializado proveniente de Estados Unidos, quienes evaluarán casos nuevos y darán seguimiento a pacientes previamente atendidos. El único requisito para acceder a esta atención es que el menor tenga menos de 18 años al momento de iniciar el proceso, aunque en muchos casos los tratamientos continúan aun después de cumplir la mayoría de edad.
Finalmente, García Lozano hizo un llamado a la sociedad para difundir esta información y acercar a niñas y niños de San Luis Potosí, Durango, Zacatecas, Aguascalientes, Guanajuato, Jalisco, Querétaro y la Huasteca, que hayan sufrido quemaduras recientes o antiguas.
La fundación puede localizarse en redes sociales como RENO-Q.
