Un conflicto relacionado con el manejo de un presunto caso de bullying derivó en la toma de las instalaciones de la Escuela Secundaria Técnica Número 67, luego de que padres de familia decidieran cerrar el plantel como forma de protesta y respaldo al personal docente.
Desde las primeras horas del día, madres y padres colocaron cinta amarilla en los accesos para impedir la entrada de estudiantes y trabajadores, señalando que la medida responde a una serie de irregularidades que, aseguran, se han acumulado durante meses y han generado un ambiente de tensión e incertidumbre dentro de la comunidad escolar.
De acuerdo con los manifestantes, el conflicto se originó tras un incidente entre dos alumnas, el cual, lejos de resolverse de manera adecuada, expuso fallas en los procesos internos. Aseguran que se iniciaron investigaciones indebidas contra varios maestros y se aplicaron sanciones a estudiantes, mientras que las alumnas involucradas —a quienes consideran problemáticas— habrían sido protegidas por las autoridades.
Los padres también denunciaron que, a raíz de este caso, algunos docentes han sido víctimas de hostigamiento y acoso, presuntamente por parte del Departamento de Prevención y Atención al Educando (DEPAE) de la Secretaría de Educación estatal, por lo que solicitaron la intervención de la Fiscalía General del Estado para que se investiguen estos hechos.
Finalmente, los inconformes exigieron la intervención inmediata de las autoridades educativas para revisar lo que ocurre en la Técnica 67 y garantizar que el plantel sea un espacio seguro, tanto para los alumnos como para los maestros, sin represalias ni agresiones hacia el personal escolar.