Edson Álvarez ingresó al campo al minuto 73 del partido contra el Aston Villa en la Europa League, pero apenas tuvo tiempo de participar: jugó 17 minutos y realizó algunos pases sin poder cambiar el rumbo de un Fenerbahçe que perdió 1-0 frente a sus aficionados.
El mediocampista mexicano llegó a Turquía con la expectativa de brillar después de su paso por el West Ham de la Premier League, pero hasta ahora su experiencia se ha convertido en una pesadilla. Las lesiones han afectado su rendimiento, y actualmente ocupa un papel residual en la plantilla del club.
En la Süper Lig, Álvarez ha disputado poco más de 700 minutos repartidos en diez partidos, mientras que en la Europa League acumula alrededor de 300 minutos en cinco encuentros. A pesar de su bajo protagonismo, el Fenerbahçe se mantiene invicto en la liga local y compite por el liderato junto al Galatasaray, aunque en la competencia continental el panorama es muy distinto: se ubican en la decimoséptima posición con 11 puntos, siete menos que el Lyon, líder del grupo.
Con el Mundial a la vuelta de la esquina, Álvarez busca recuperar ritmo y minutos para reencontrarse con confianza, tanto para sí mismo como para Javier Aguirre, seleccionador mexicano, quien lo considera pieza clave del Tri.
La posible salida del jugador podría ser la solución a su mala racha. Devin Özek, director deportivo del Ajax, se encuentra en Turquía negociando un acuerdo que permita el regreso de Álvarez al club neerlandés para lo que resta de la temporada.
Si finalmente no se concreta el traspaso, se espera que Álvarez esté disponible para el próximo partido de liga contra el Göztepe, equipo que actualmente ocupa la cuarta posición en la clasificación turca.
El contraste entre el desempeño personal del Machín y el rendimiento colectivo del Fenerbahçe evidencia un escenario complicado: mientras el equipo lucha por títulos locales, su estrella mexicana no ha logrado destacarse en el plano europeo y necesita urgentemente recuperar protagonismo.