La rápida capacidad de desplazamiento de la mosca que transmite el gusano barrenador mantiene en alerta a las autoridades, ya que el parásito podría extenderse a cualquier región del estado, incluyendo la zona centro, la región media y el altiplano, si no se detecta y controla a tiempo.
En tan solo un par de semanas, San Luis Potosí pasó de no registrar casos a confirmar diez contagios de gusano barrenador. El primer reporte se presentó el pasado 7 de enero y, desde entonces, el número de casos ha ido en aumento, lo que encendió las alertas sanitarias.
La mayor parte de los casos se han localizado en la región Huasteca, específicamente en municipios como Ébano, Tamuín, San Martín y Tamazunchale. De acuerdo con los informes oficiales, el primer contagio fue identificado en un perro, situación que llevó a reforzar la vigilancia tanto en mascotas como en animales de producción.
Ante este escenario, las autoridades hicieron un llamado a la población para revisar constantemente a sus mascotas y al ganado, prestar atención a heridas o lesiones sospechosas y reportar de inmediato cualquier posible caso. También se exhortó a seguir las recomendaciones emitidas por los servicios de salud y las instancias agropecuarias para evitar la propagación del parásito.