Polémica en Italia por presencia de agentes estadounidenses en la seguridad de los Juegos

La confirmación de que agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos participarán en el esquema de seguridad de la delegación estadounidense durante los próximos Juegos de Invierno provocó una fuerte reacción en Italia, donde autoridades y ciudadanos expresaron inquietud por la presencia de una agencia asociada a las políticas migratorias del gobierno de Donald Trump.

La polémica se intensificó luego de reportes difundidos durante el fin de semana que hablaban, de forma poco clara, sobre el despliegue del ICE en territorio italiano. Esto derivó en campañas digitales y peticiones en línea para rechazar su presencia en el evento deportivo, alimentadas también por un reportaje de la televisión pública RAI que mostró a periodistas italianos siendo intimidados por agentes migratorios en Minneapolis.

Ante el revuelo, autoridades italianas comenzaron a pronunciarse. El alcalde de Milán, Giuseppe Sala, aseguró que la ciudad no recibiría a agentes vinculados con prácticas represivas. Milán será sede de la ceremonia inaugural y de la mayoría de las competencias sobre hielo. “No son bienvenidos”, afirmó, al señalar que no se permitirán acciones que vulneren derechos en su territorio.

Sin embargo, funcionarios estadounidenses aclararon que los agentes enviados pertenecen a Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), una división distinta dentro del ICE. Este grupo se especializa en delitos transnacionales como tráfico de personas, contrabando y crimen organizado, y su participación en eventos internacionales es habitual como apoyo técnico y de inteligencia.

De acuerdo con el Departamento de Seguridad Nacional, los agentes de HSI no realizan operativos migratorios fuera de Estados Unidos y su labor durante los Juegos será discreta y coordinada con autoridades locales. Todas las acciones de seguridad permanecerán bajo control italiano y los agentes estadounidenses trabajarán principalmente desde oficinas y consulados.

El canciller italiano, Antonio Tajani, minimizó la controversia al explicar que no se trata de fuerzas armadas ni de operativos visibles, sino de personal especializado en temas antiterrorismo. En el mismo tono, el ministro del Interior, Matteo Piantedosi, sostuvo que no existe motivo de alarma y calificó como cordial su reciente reunión con el embajador estadounidense.

Aun así, la confusión inicial dejó al descubierto una creciente desconfianza hacia la política exterior y migratoria de Estados Unidos bajo el segundo mandato de Trump. Analistas señalan que el episodio refleja un deterioro en la percepción internacional del gobierno estadounidense y tensiones más amplias con aliados europeos.

Aunque el Comité Olímpico Internacional recordó que la seguridad de los Juegos es responsabilidad del país anfitrión, el debate dejó claro que la sola mención del ICE es suficiente para generar rechazo, incluso cuando se trata de una de sus divisiones menos visibles.

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