En medio de un ambiente de tensión social y temor entre comunidades migrantes, la NFL salió a aclarar el papel de las autoridades federales durante la semana del Super Bowl LX, que se celebrará en San Francisco. El objetivo, señalaron, es garantizar la seguridad del evento sin afectar a los asistentes ni a las comunidades cercanas.
La aclaración se dio durante una conferencia de prensa realizada en el centro de convenciones Moscone, donde Cathy Lanier, jefa de seguridad de la liga, aseguró que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) no tiene programadas acciones migratorias relacionadas con el Super Bowl ni con los eventos oficiales que se realizarán en el Área de la Bahía.
Lanier explicó que la presencia de agencias federales será similar a la de ediciones anteriores del Super Bowl y a la que se implementa en eventos internacionales como los Juegos Olímpicos o la Copa del Mundo. Señaló que su función estará enfocada únicamente en la protección del público, el control de accesos y la atención de posibles riesgos, no en la aplicación de leyes migratorias.
La funcionaria reconoció que el contexto nacional ha generado preocupación entre la población, por lo que consideró necesario enviar un mensaje claro. Afirmó que la seguridad no será utilizada como una herramienta de intimidación y que el Super Bowl está pensado como un evento abierto para todas las personas.
El pronunciamiento ocurre después de semanas marcadas por protestas en distintas ciudades de Estados Unidos, derivadas del despliegue de operativos migratorios y de incidentes fatales ocurridos en Minneapolis, donde dos ciudadanos estadounidenses murieron durante acciones federales, lo que incrementó el descontento social.
Este clima de inquietud también ha tenido eco en el ámbito cultural. Durante la más reciente edición de los premios Grammy, el cantante Bad Bunny hizo referencia desde el escenario al miedo que viven comunidades migrantes y latinas ante posibles redadas en espacios públicos.
Ante este panorama, el comité organizador del Super Bowl en el Área de la Bahía reiteró que existe coordinación constante entre autoridades locales, estatales y federales para que el partido del domingo en el Levi’s Stadium se desarrolle sin incidentes y sin afectar a quienes viven en la zona.
Para las autoridades locales, era fundamental dejar claro que el evento deportivo no debe convertirse en un nuevo símbolo del temor que se vive en el país, sino en un espacio seguro en medio de un debate nacional que sigue vigente.