Expríncipe Andrés abandona Royal Lodge forzado por nuevas pruebas del caso Epstein

El expríncipe Andrés ha sido obligado a abandonar su residencia oficial, Royal Lodge, en medio de las nuevas y comprometedoras revelaciones del caso Jeffrey Epstein. La salida se produjo de manera discreta y antes de lo previsto, tras la publicación de millones de documentos judiciales por parte de Estados Unidos.

La mudanza forzada marca un nuevo deterioro en la posición del hermano menor del rey Carlos III dentro de la familia real. Aunque desde octubre existía una orden para que dejara la lujosa mansión de más de 30 habitaciones, la presión aumentó con la difusión de fotografías inéditas y correos electrónicos que muestran la cercanía entre Andrés y Epstein, incluso después de que el financiero fuera condenado por delitos sexuales.

Los vecinos y fotógrafos captaron el movimiento de camiones retirando sus pertenencias. Además, una nueva acusación surgió: una segunda mujer afirmó, a través de su abogado, que fue enviada para tener relaciones sexuales con Andrés en Royal Lodge en 2010.

Ahora, el expríncipe se ha trasladado temporalmente a Wood Farm Cottage, una residencia apartada en la finca de Sandringham, propiedad del rey. Se prevé que, una vez finalizadas las remodelaciones, se instale de manera permanente en Marsh Farm, dentro del mismo dominio. Su exesposa, Sarah Ferguson, también recibió la orden de abandonar Royal Lodge.

La situación ha generado reacciones más allá del palacio. El primer ministro británico, Keir Starmer, sugirió públicamente que Andrés debería testificar ante las autoridades estadounidenses. Desde Buckingham, la respuesta ha sido que esa decisión sería ahora una “cuestión de conciencia” para el expríncipe.

Analistas consideran que esta mudanza es una medida de contención para proteger la imagen de la monarquía, pero advierten que el escándalo continúa siendo una amenaza para la institución.

Compartir ésta nota:

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp