Se han confirmado casos de enfermedades infecciosas en el Camp East Montana, el centro de detención migratoria más grande de Estados Unidos, ubicado en Fort Bliss, Texas. Según la congresista Verónica Escobar, hay al menos dos casos activos de sarampión, sumados a reportes de tuberculosis y COVID-19, lo que ha generado alarma por las condiciones de hacinamiento y la atención médica en el lugar.
Autoridades de la Ciudad de El Paso aclararon que, aunque no han recibido notificación formal sobre sarampión, sí fueron informadas de casos de tuberculosis, enfermedad que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) está obligado a reportar. La portavoz Laura Cruz señaló que el manejo médico de los detenidos es responsabilidad exclusiva de las autoridades federales y sus proveedores contratados.
Familiares y organizaciones civiles han expresado su preocupación por el riesgo de contagio masivo, ya que muchos migrantes se encuentran hacinados en carpas con acceso limitado a atención médica. Además, la congresista Escobar envió una carta al Departamento de Seguridad Nacional oponiéndose firmemente a la construcción de más centros de detención en la región, denunciando que Camp East Montana opera en “condiciones inhumanas” y ha registrado tres muertes desde su apertura en agosto de 2025.
La situación no es aislada: también se confirmaron casos de sarampión en el Centro Residencial Familiar del Sur de Texas en Dilley, donde hay más de 1,400 personas detenidas, incluidos bebés. Especialistas en salud pública advierten que estas instalaciones son focos de brotes infecciosos debido a la alta contagiosidad del sarampión y a los esquemas de vacunación desconocidos entre la población migrante.