El brote de sarampión en México, que ha llevado al país a acumular 8,889 casos confirmados hasta el 9 de febrero de 2026, inició en febrero de 2025 con un caso importado. Se trató de una menor de edad estadounidense no vacunada, con antecedentes de viajes a países como Laos, Vietnam y Estados Unidos, que arribó a Oaxaca y presentó síntomas el 10 de febrero. Su diagnóstico positivo se confirmó cuatro días después.
Pocos días después, Chihuahua reportó un segundo caso, también en un menor no vacunado que había regresado de Texas. Este estado se convirtió en el epicentro del brote en 2025, con 4,493 casos. Para noviembre de 2025, la Organización Mundial de la Salud declaró que América había perdido su estatus de región libre de transmisión endémica de sarampión, debido a la circulación sostenida del virus.
En 2026, el brote continúa activo, con 2,467 nuevos casos confirmados en lo que va del año y dos muertes registradas: una en Michoacán (un hombre de 64 años sin vacunación completa) y otra en Tlaxcala (un bebé de un año). Ante el aumento de contagios, estados como Jalisco y el Estado de México han implementado el uso obligatorio de cubrebocas en instituciones educativas.
El grupo de edad más afectado a nivel nacional es el de 1 a 4 años, seguido por el de 5 a 9 años. Las autoridades sanitarias enfatizan la importancia de completar el esquema de vacunación y estar atentos a síntomas como fiebre, tos, conjuntivitis y erupción cutánea.