Pam Bondi, fiscal general de Estados Unidos, enfrentó este miércoles una dura sesión ante el Comité Judicial de la Cámara de Representantes, donde legisladores demócratas la acusaron de encubrir a los cómplices de Jeffrey Epstein mientras exponía información privada de las víctimas.
Bondi afirmó: “Lamento profundamente lo que ocurrió con las víctimas debido a las acciones de este monstruo”. Instó a la población a compartir información sobre abusos, pero no ofreció disculpas directas a las sobrevivientes sentadas en la sala, pese al gesto de la congresista Pramila Jayapal: once víctimas levantaron la mano al confirmar que nunca habían sido contactadas por el Departamento de Justicia.
El demócrata Jerry Nadler confrontó a Bondi con datos contundentes: en un año como fiscal general, ningún cómplice de Epstein ha sido procesado. “Despidió al fiscal principal del caso y afirmó falsamente que no había más pistas”, espetó. Nadler calificó de “impactante” que el Departamento publicara sin censura nombres, direcciones y fotografías íntimas de las afectadas, pero mantuviera ocultos los nombres de los abusadores.
El enfrentamiento escaló cuando Ted Lieu preguntó si Donald Trump asistió a fiestas con menores junto a Epstein. Bondi calificó la pregunta de “ridícula” y negó que existan pruebas contra el presidente. Lieu la acusó de mentir bajo juramento, basándose en documentos publicados donde un testigo denuncia agresiones sexuales atribuidas a Trump.
Thomas Massie, republicano de Kentucky, confrontó a Bondi por haber redactado inicialmente el nombre del multimillonario Les Wexner como “co-conspirador” en documentos del FBI. Bondi respondió que el nombre fue restaurado 40 minutos después y acusó al legislador de padecer “síndrome de Trump”.
Al cierre de la audiencia, Jamie Raskin, demócrata de Maryland, declaró: “Hay más de mil víctimas de trata sexual y usted no ha responsabilizado a ningún hombre. Si tuviera decencia, renunciaría hoy mismo”. Bondi abandonó la sala sin responder.