La aprobación de dos días obligatorios de descanso dentro de la reforma para reducir la jornada laboral sería “muy desafortunada” y tendría un impacto fuerte en las pequeñas y medianas empresas, advirtió María de Lourdes Medina Ortega, presidenta nacional de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra). Señaló que, aunque las 40 horas semanales pueden ajustarse en algunos sectores como la manufactura, establecer dos días de descanso podría resultar “apabullante”, sobre todo para las microempresas.
Durante su visita a San Luis Potosí, donde acudió a la presentación del Primer Informe de Imelda Elizalde Martínez al frente de Canacintra Delegación San Luis Potosí y a su toma de protesta para un segundo periodo, la dirigente empresarial habló sobre la iniciativa que ya fue aprobada por el Senado para reducir la jornada laboral. Subrayó que el país debe enfocarse en elevar su productividad para no perder competitividad frente a otras regiones del mundo, ya que México compite directamente con otras economías y no puede arriesgar sus unidades económicas.
Medina Ortega explicó que, si la reducción de horas laborales se traduce en mayor productividad, el efecto podría ser positivo para la economía nacional. Indicó que existen distintos modelos para lograrlo, dependiendo del tipo de empresa. Mencionó como ejemplo esquemas de flexibilidad laboral como los aplicados por compañías internacionales, donde se incentiva el desempeño sin afectar resultados, aunque reconoció que también es necesario generar conciencia entre los trabajadores sobre la importancia de mantener niveles altos de rendimiento.
Añadió que para disminuir el impacto económico de la reforma, el gobierno debe acompañar la medida con incentivos y apoyos que ayuden a sostener la planta productiva del país. Incluso consideró que reducir la sobrerregulación en algunos sectores podría ser una forma de apoyar a las empresas ante este cambio en las condiciones laborales.
En el mismo evento, Imelda Elizalde Martínez destacó que durante su primer año al frente de la delegación se fortaleció la relación con instituciones académicas, ya que la industria requiere cada vez más conocimiento, ciencia e innovación para enfrentar retos como la transformación tecnológica, la reubicación de cadenas productivas y la necesidad de producir de manera sostenible.
También resaltó la creación del Comité de Mujeres en la Industria dentro de Canacintra, al señalar que impulsar la equidad de género no sólo es un acto de justicia social, sino una estrategia empresarial que permite a las compañías crecer con mayor sensibilidad y visión.