Japón reconoció que persisten diferencias con Estados Unidos sobre el destino de los 550 mil millones de dólares que el país asiático se comprometió a invertir en el marco del acuerdo comercial. El ministro de Industria, Ryosei Akazawa, declaró en Washington que “todavía hay diferencias significativas” tras reunirse con el secretario de Comercio, Howard Lutnick.
El acuerdo comercial, alcanzado en julio de 2025 tras meses de negociaciones, establece que Japón invertirá 550 mil millones de dólares en Estados Unidos hasta 2029 a cambio de una reducción de aranceles del 25 al 15 por ciento. Las inversiones están previstas en sectores como energía, infraestructura de inteligencia artificial y procesamiento de minerales críticos.
Akazawa calificó la conversación como “muy difícil” porque estaban en juego intereses nacionales. Del total comprometido, solo entre el uno y dos por ciento corresponde a capital directo. El resto serán bonos, préstamos del Banco de Japón para Cooperación Internacional y créditos garantizados por el Estado japonés. Tokio exige además una orden ejecutiva que garantice que el arancel del 15 por ciento no se acumule con otros gravámenes existentes sobre productos específicos como la carne de res.
Ambas partes acordaron acelerar la coordinación para alcanzar un acuerdo antes del viaje de la primera ministra Sanae Takaichi a Estados Unidos el 19 de marzo, donde se reunirá con el presidente Donald Trump. Persiste la incertidumbre sobre la capacidad de Japón para materializar las inversiones, ya que las empresas privadas toman la decisión final sobre invertir en territorio estadounidense.