Durante la 25ª sesión sabatina del Grupo Fundadores, la activista y madre buscadora Gisela Serroque Ávila aseguró que su salida de la delegación federal de Bienestar en San Luis Potosí se debió a su negativa a participar en lo que calificó como “trabajo sucio” con fines políticos en el municipio de Rioverde.
Serroque Ávila explicó que su salida de la dependencia ocurrió luego de negarse a colaborar en acciones destinadas a favorecer políticamente al veracruzano Óscar Bautista Villegas, quien —según señaló— busca posicionarse como aspirante a la alcaldía de Rioverde. De acuerdo con su testimonio, Guillermo Morales, actual titular de la delegación de Bienestar en el estado, le habría sugerido brindar apoyo al proyecto político del exdiputado.
La activista afirmó que rechazó dicha propuesta por considerarla un acto indebido dentro de la operación de los programas sociales federales. Tras su negativa y luego de denunciar presuntas irregularidades internas, aseguró que se le ofreció continuar en la nómina de la dependencia sin desempeñar funciones, propuesta que decidió rechazar.
“Preferí renunciar y denunciar lo que estaba ocurriendo”, sostuvo durante su intervención ante los integrantes del Grupo Fundadores, al señalar que su postura respondió a una convicción personal de no participar en prácticas que considera contrarias al servicio público.
Durante su participación, Serroque Ávila también abordó la situación política de Morena en San Luis Potosí, donde aseguró que existe un ambiente de desorganización interna y falta de conducción política. En ese sentido, criticó el papel de la dirigencia estatal y la forma en que, a su juicio, se ha conducido el partido en la entidad.
La activista, quien además es madre buscadora desde hace cinco años, recordó que continúa en la búsqueda de su hija Abril, desaparecida en la ciudad de Celaya, Guanajuato, experiencia que la llevó a integrarse a colectivos ciudadanos dedicados a la localización de personas desaparecidas.
En ese contexto, denunció que en México persiste un grave problema de colusión entre autoridades y grupos delictivos, situación que —afirmó— dificulta las labores de búsqueda y acceso a la justicia para miles de familias.
Serroque Ávila informó además que actualmente funge como coordinadora nacional de más de 400 colectivos de búsqueda, y anunció que en San Luis Potosí se trabaja en la conformación de un nuevo colectivo independiente, al considerar que algunas organizaciones locales han perdido credibilidad.
Durante su intervención también dio a conocer que tramita un amparo federal con el objetivo de evitar ser privada nuevamente de su libertad bajo acusaciones que considera falsas. Relató que en el pasado permaneció dos meses internada en un anexo, experiencia que —dijo— la llevó a replantear su vida y reafirmar su decisión de continuar luchando.
“La patria me debe a mi madre, a mi marido y a los mejores años de mis hijos, así como a los míos propios, por haber dedicado mi vida a servir a mi país. Ya no voy a llorar, voy a actuar”, expresó.
La sesión concluyó con muestras de solidaridad y respaldo por parte de los integrantes del Grupo Fundadores, quienes manifestaron su apoyo a la activista y a su causa.