Una de cada tres mujeres en México ha sido víctima de discriminación laboral por razón de género, de acuerdo con una encuesta nacional realizada por la firma Enkoll y difundida en el marco del Día Internacional de la Mujer.
El estudio revela que la desigualdad en el ámbito laboral continúa siendo una de las principales barreras para las mujeres en el país. Según los resultados, 33% de las mexicanas afirma haber sufrido algún tipo de discriminación en su trabajo por el simple hecho de ser mujer, ya sea al buscar empleo, durante su desempeño profesional o al intentar ascender dentro de una empresa.
La encuesta también muestra que 62% de las mujeres considera que la violencia es el principal problema que enfrentan en México, lo que refleja un contexto social donde la desigualdad y la violencia de género siguen siendo preocupaciones centrales para la población femenina.
Entre las formas más comunes de discriminación laboral destacan la negativa a contratar mujeres por temas relacionados con la maternidad, menores oportunidades de ascenso, diferencias salariales y cuestionamientos sobre su capacidad profesional frente a sus colegas hombres.
Especialistas señalan que estas prácticas forman parte de brechas estructurales de género en el mercado laboral, donde las mujeres enfrentan obstáculos para acceder a puestos directivos o recibir salarios equivalentes por el mismo trabajo. En México, la desigualdad laboral sigue siendo un indicador clave de la persistente brecha de género en la economía.
La discriminación también impacta en los ingresos. Datos recientes muestran que casi la mitad de las mujeres trabajadoras en México percibe ingresos de hasta un salario mínimo, una proporción significativamente mayor que la de los hombres, lo que limita su autonomía económica y oportunidades de desarrollo.
Este panorama refleja los desafíos que aún enfrenta el país para alcanzar una verdadera igualdad laboral entre hombres y mujeres, un tema que continúa en el centro del debate público y de las demandas sociales en el contexto de las movilizaciones y reflexiones que acompañan cada año al 8 de marzo.