La Guardia Revolucionaria de Irán advirtió que no permitiría la exportación de “ni un litro de petróleo” desde Oriente Medio si continúan los ataques de Estados Unidos e Israel. En respuesta, el presidente Donald Trump amenazó con que Estados Unidos golpearía a Irán “veinte veces más fuerte” si bloquea las exportaciones de crudo, especialmente a través del estrecho de Ormuz, por donde circula una quinta parte del suministro mundial de petróleo.
El endurecimiento del discurso no frenó la fuerte caída de los precios del petróleo ni el repunte de las bolsas mundiales, que se produjo después de que Trump expresara confianza en un rápido fin de las hostilidades. Los futuros del crudo Brent cayeron más del 10% tras haber alcanzado su nivel más alto desde 2022.
Trump afirmó que Estados Unidos ha infligido graves daños al ejército iraní y predijo que el conflicto terminaría antes del plazo inicial de cuatro semanas que había establecido. Mientras Israel declara como objetivo bélico derrocar el sistema de gobierno clerical iraní, funcionarios estadounidenses señalan que buscan destruir la capacidad misilística y el programa nuclear de Irán.
Al menos 1,332 civiles iraníes han muerto y miles han resultado heridos desde que comenzaron los ataques aéreos y con misiles a finales de febrero, según el embajador de Irán ante la ONU.
El nombramiento de Mojtaba Jamenei como nuevo líder supremo iraní frustró las esperanzas de un rápido fin de la guerra. El ministro de Exteriores iraní, Abás Araqchi, descartó reanudar negociaciones con Estados Unidos tras el ataque.
La guerra ha cerrado efectivamente el estrecho de Ormuz, impidiendo la navegación de petroleros durante más de una semana. Un ataque a una refinería en Teherán provocó una nube de humo negro y riesgos de contaminación, mientras Turquía informó que defensas de la OTAN derribaron un misil balístico iraní que entró en su espacio aéreo.
En Australia, cinco jugadoras de la selección femenina de fútbol de Irán obtuvieron visados humanitarios tras solicitar asilo por temor a persecución en su país.