Ecuador y Estados Unidos firmaron este miércoles un acuerdo con el que formalizaron la apertura de la primera oficina del Buró Federal de Investigaciones (FBI) en el país andino, que tendrá como objetivo apoyar en el combate a los grupos de crimen organizado.
“Esta es una alianza que permitirá enfrentar con mayor eficacia a las redes del crimen organizado trasnacional”, afirmó el ministro del Interior, John Reimberg, durante el acto celebrado en Quito.
Además de la apertura de la oficina del FBI, se creó una nueva unidad policial que permitirá a ambos países mejorar su capacidad conjunta para identificar, desmantelar y llevar ante la justicia a quienes trafican drogas, lavan dinero, contrabandean armas y financian el terrorismo.
Reimberg también convocó a la ciudadanía a acatar un toque de queda entre el 15 y 30 de marzo en las provincias de Guayas, Los Ríos, El Oro y Santo Domingo de los Tsáchilas, consideradas las más violentas del país. La restricción estará vigente entre las 11:00 de la noche y las 5:00 de la mañana.
El ministro explicó que las autoridades requieren que las vías estén despejadas en esas provincias porque habrá movilización de tropas y equipos logísticos durante las seis horas de operaciones, mientras la población permanece en sus hogares para evitar víctimas colaterales.
“Tenemos el gran apoyo de fuerzas norteamericanas en las operaciones que vamos a realizar”, aseveró Reimberg, quien destacó que Ecuador ha recibido la logística necesaria y todo lo que requieren las fuerzas armadas para las operaciones. Los ataques a los grupos criminales tienen la misión de destruir lo que han formado en distintas partes del país, aunque el ministro no quiso dar detalles de lo que se está preparando.
Ecuador es considerado un centro logístico del narcotráfico donde se acopia y distribuye la droga que ingresa principalmente desde Colombia, aunque también llega desde Perú. Los alijos son transportados desde puertos marítimos ecuatorianos hacia Centroamérica, Estados Unidos y Europa, entre otros destinos.
La semana pasada, en una operación conjunta, fuerzas de seguridad de Ecuador y Estados Unidos atacaron un refugio de la organización armada ilegal colombiana Comandos de la Frontera en la Amazonia ecuatoriana. Ocurrió dos días después de que ambos países anunciaron el inicio de acciones para garantizar la seguridad en la región y un día después de que Estados Unidos instó a sus aliados a pasar a la ofensiva contra los cárteles de droga.
Ese grupo ilegal colombiano está integrado por disidentes de diversos frentes de las desaparecidas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) que no se acogieron al acuerdo de paz firmado en 2016. Se convirtieron en una poderosa organización dedicada al narcotráfico y la minería ilegal, que opera en la zona limítrofe de ambos países.