El sábado pasado vino a San Luis Potosí la diputada española Cayetana Álvarez de Toledo para impartir unaconferencia que tuvo lugar en el Centro de Convenciones por la mañana. En los días previos a su visita fue tan variado el abanico de representaciones de la masculinidad hegemónica, que si ya tenía interés en acudir eso acabó por convencerme. Cómo no ir si Cayetana tuvo la fuerza de transformar a la totalidad de los santos varones simpatizantes de Morena, a porneros, defensores de la prostitución como trabajo y a más de un violentador, en feministas, en eruditos empapados en esa teoría política quienes hasta este lunes afirmaron que ella representaba la ultraderecha.
Pero quiero enfocarme en las mujeres, particularmente el contexto de donde Cayetana proviene y los temas que son allí en España evidencias palpables no sólo del abandono que la izquierda tuvo con el movimiento feminista y sus causas, sino además con el riesgo en que ha puesto a sus propias ciudadanas, a la infancia y adolescencia con tal de no perder. Una actualización perversa de la misma frase que decían hace treinta años: “Primero la Revolución que tus derechos los veremos al llegar”.
Es sabido que, de las varias formas de ejercer el poder, la Democracia produce espacios seguros para que las mujeres se desarrollen, que el reconocimiento de la discriminación sexual es importante a fin de equilibrar la balanza, de generar condiciones a sus proyectos de vida para lo cual la libertad es elemento indispensable.
En 2018 la llegada de Pedro Sánchez del PSOE (Partido Socialista Obrero Español) supuso para sus propias militantes la posibilidad de obtener diversos puntos de una agenda que hasta entonces había colaborado con la izquierda para que lograra las elecciones como lo fue en este caso con el voto de las mujeres.
Sin embargo, cuando el presidente se vio en la necesidad de pactar con la extrema izquierda del partido Podemos dirigido por Pablo Iglesias, decidió abandonar a sus compañeras y apoyar la creación de una franquicia institucional que, de la mano de su esposa, Irene Montero, consistente en denominar feminista en la forma, varios actos de respaldo a los señores y en el fondo decidir legislaciones como:
– La Ley Orgánica 10/2022 o “Ley si es si” con penas menores para agresores sexuales, debido a esto han salido antes más de mil sentenciados.
-La Ley 04/2003 que autoriza el cambio de “sexo” por medio de cirugías de modificación genital, mastectomías y tratamientos hormonales a menores a partir de los 12 años y hasta los 16 en donde se considera una decisión libre y el Estado pasa por encima de la autoridad de sus padres además de abrir los espacios privados y públicos de mujeres a varones autoidentificados.
– La Ley Orgánica 4/2000 de migración y el Reglamento, criticado por su laxitud hacia poblaciones de países de Oriente Medio y África de la religión islámica, cuyas mujeres transitan en las calles españolas, es decir, dentro de un país democrático, con la misma esclavitud y sometimiento en usos del hijab y el nicab en tanto las nacionales son expuestas a una violencia sexual de los hombres que permanece impune.
Algunos de los debates de la diputada Álvarez de Toledo envuelven estos asuntos, el más reciente (https://acortar.link/pQ2yvo) con el funcionario Ernest Urtasun ministro de Cultura fue acerca de las palabras del Rey Felipe VI sobre la Conquista de América, una “exigencia de perdón” hecha por López Obrador y continuada por Sheinbaum. No es un secreto que Cayetana es de derechas, pertenece al Partido Popular (PP) pero la extrema allí la representa VOX dirigido por Santiago Abascal quien también ha estado en nuestro país.
Ahora sí, el formato del encuentro en San Luis fue de preguntas y respuestas, Cayetana comenzó afirmando su admiración y respeto por las madres buscadoras en México quienes ante el abandono institucional van con sus propias manos a buscar a sus hijos a tierra de nadie, envió también su saludo a la esposa de Carlos Manzo y habló del movimiento juvenil que hace poco protestó en el país por la inseguridad y la falta de oportunidades.
Se dijo una mujer optimista, dueña de sus palabras y responsable de sus acciones, no a favor de perder su individualidad en grupos que desde su opinión dividen a la sociedad y debilitan su fuerza crítica.
Demócrata, liberal, mujer, madre, política, historiadora, periodista, manifestó que para la democracia son necesarios hombres y mujeres líderes que respeten la verdad como valor indispensable en la vida pública de ese modo han de decirla a los ciudadanos en lugar de hacerse al modo populista que les otorgan un trato de menores de edad. Gente que no caiga en la tentación del espejo: “si unos mienten hay que hacer lo mismo, no, se debe ser implacable para el respeto al Estado de Derecho” y dignificar la política mediante el ejemplo.
Que se debe elegir a los mejores, en tanto las decisiones tomadas en posiciones de poder afectan la vida de la población, que es necesario combatir las políticas identitarias que dividen a la gente y hallar un “suelo moral común”, crear acuerdos mayoritarios y apelar a un concepto de responsabilidad para la democracia.
Recordó una conferencia en México a una audiencia joven allí compartió que se requiere de educación y conciencia política, alcanzar una vida independiente y no ser acostumbrados en sostenerse de ayudas sino crecer y ser adultos.
Criticó la invalidez que tienen los delitos de “género” refiriéndose a las figuras que pertenecen a un derecho penal de autor, donde los hombres son los únicos posibles sujetos activos, afirma en estos una violación a la igualdad jurídica en el ámbito penal, aunque su señalamiento me parece que fue confundido con tipos como el feminicidiocarente de esas características.
Afirmó que el empoderamiento no es una circunstancia otorgada por ninguna autoridad a las mujeres, sino un conjunto de condiciones de seguridad, empleo, salud, justicia, estabilidad económica que inciden en la autonomía de todas, tal y como cada mujer busque o quiera priorizar su desarrollo.
Coincidí en todo esto, inclusive cuando dijo de esta decisión invisible que hacemos algunas mujeres al ser madres particularmente en contextos adversos, dejar ir oportunidades laborales por no tener manera de conciliar los tiempos o aceptar un salario más injusto y no arrepentirse, tampoco es que hubiera de otra, si no trabajábamos por menos los hijos no comían, y si no nos dedicábamos a su formación crecerían de cualquier manera. El amor (ella dijo biología) genera convicción de largo plazo y frutos.
Por otra parte, considero poco reflexivo el señalamiento elaborado contra el feminismo sobre la afirmación que nos atribuye: “Todos los hombres son violadores” a lo cual atomiza sus palabras: acosa el acosador, no los varones, viola el violador no los varones. Efectivamente no es el sexo lo determinante, de ser así estaríamos comulgando con la castración propuesta en San Luis Potosí desde hace dos años como solución final.
No obstante, las cifras aquí, en México y a nivel internacional sí tienen un perfil masculino en la comisión de delitos de violencia y de tipo sexual, es decir, mayoritariamente son hombres los acusados por estos crímenes, en tanto son niñas y mujeres, además de adultos mayores y personas con discapacidad quienes representan la proporción de sus víctimas.
Podríamos continuar disertando de su visita, de eso se trata, si algo vino a descubrirnos la diputada española fue el hambre de altura política, tiene sentido con nuestro haber, con la historia que tenemos y la cultura cívica compartida, puede coincidir conmigo o no, ir y buscar el video y hacerse de una opinión propia, pero no podemos prohibirle a la gente que escuchar tan sólo por carecer de argumentos propios.
Claudia Espinosa Almaguer