Tirador en Teotihuacán portaba arsenal y literatura violenta

El ataque ocurrido en Teotihuacán fue planeado con anticipación y ejecutado por un solo individuo, según confirmaron autoridades del Estado de México. El agresor, identificado como Julio César Jasso Ramírez, llegó al sitio en un vehículo de plataforma y se hospedó previamente en un hotel cercano antes de llevar a cabo el ataque.

Durante la agresión, el hombre disparó contra visitantes en la zona arqueológica, dejando como saldo una mujer canadiense sin vida y varias personas lesionadas. En total, se reportaron 13 heridos, de los cuales siete presentaron impactos de bala, aunque la mayoría ya fue dada de alta.

El incidente activó un operativo de seguridad que se extendió por aproximadamente una hora. Tras el arribo de elementos de la Guardia Nacional, el agresor fue confrontado, resultó herido en una pierna y posteriormente se quitó la vida en el lugar.

De acuerdo con la investigación, no hubo participación de otras personas. Las autoridades señalaron que no existen indicios de que alguien más estuviera involucrado en los hechos, por lo que se descarta la participación de cómplices.

Uno de los aspectos que llamó la atención fue el perfil del atacante. Se detectó que portaba materiales relacionados con hechos violentos ocurridos en otros países, lo que llevó a las autoridades a considerar la hipótesis de un efecto “copycat”, es decir, la imitación de crímenes similares.

Entre sus pertenencias se encontraron diversos objetos, como una mochila táctica, un arma de fuego, un arma punzocortante y más de 50 cartuchos útiles, lo que evidencia que estaba preparado para prolongar la agresión.

También llevaba documentos personales, boletos de transporte y escritos que hacen referencia a episodios violentos, lo que refuerza la línea de investigación sobre la planeación del ataque.

Las autoridades indicaron que el agresor tuvo la posibilidad de recargar su arma en más de una ocasión durante el ataque, lo que incrementó el nivel de riesgo para quienes se encontraban en el lugar.

Sobre el arma utilizada, se informó que no ha sido posible rastrear su origen debido a su antigüedad, ya que sería anterior a los registros oficiales existentes.

En cuanto al vehículo de plataforma en el que llegó, se aclaró que no tiene relación con el crimen, más allá de haber trasladado al agresor hasta el sitio.

Este caso ha encendido alertas por la vulnerabilidad en espacios turísticos y la necesidad de reforzar las medidas de seguridad, además de abrir el debate sobre la influencia de contenidos violentos en este tipo de hechos.

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