De cara al proceso electoral de 2027, Morena ya trabaja en la definición de reglas, métodos y una estrategia clara para competir junto a sus aliados, en un escenario que, aseguran, también implica hacer frente a factores externos como el crecimiento de corrientes políticas de derecha a nivel global.
Citlalli Hernández, al frente de la Comisión Nacional de Elecciones del partido, explicó que la construcción de acuerdos entre Morena, el Partido Verde Ecologista y el Partido del Trabajo requiere diálogo constante, ya que cada fuerza política tiene sus propios intereses y dinámicas internas.
En ese sentido, subrayó que una alianza no debe entenderse como un reparto de posiciones, sino como parte de una estrategia electoral más amplia, por lo que será necesario establecer lineamientos claros que permitan ordenar el proceso rumbo a las elecciones.
Sin embargo, al referirse al caso específico de San Luis Potosí, la dirigente reconoció que sería complicado que Morena respalde una eventual candidatura de Ruth González, impulsada por el Partido Verde, lo que pone en duda una coalición en ese escenario.
A pesar de ello, dejó en claro que si el PVEM decide avanzar con esa propuesta, no se trata de una ruptura, sino de una situación común dentro de las alianzas, donde cada partido defiende sus propios intereses.
También hizo énfasis en que las diferencias internas dentro de Morena deben resolverse mediante el diálogo y en espacios privados, evitando que los desacuerdos se ventilen públicamente o a través de filtraciones.
Hernández sostuvo que la unidad del partido depende de la capacidad de procesar esas diferencias sin afectar los principios del movimiento, respetando en todo momento los estatutos internos.
Finalmente, aseguró que si se logra mantener el enfoque en los objetivos colectivos y se evitan prácticas tradicionales de la política, existen condiciones para construir una coalición sólida rumbo a 2027, a pesar de los retos que puedan surgir.