Investigadores de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí identificaron diversos puntos con altos niveles de contaminación ambiental en la zona metropolitana y otras regiones del estado, donde las concentraciones de contaminantes superan de manera constante los límites recomendados para la salud.
De acuerdo con los especialistas, las áreas más afectadas dentro de la capital potosina se localizan en Villa de Pozos, el Centro Histórico y la colonia Arboleda de Jacarandas, sitios donde se detectaron elevadas concentraciones de partículas contaminantes y ozono.
Los estudios atribuyen este problema a la presencia de ladrilleras, zonas industriales, recicladoras clandestinas y tiraderos que presentan incendios subterráneos frecuentes. Además, se documentaron prácticas ilegales como la quema de llantas y aparatos electrónicos para extraer metales.
La problemática también afecta otras zonas del estado. En municipios mineros como Charcas y Villa de la Paz persisten afectaciones relacionadas con actividades extractivas, mientras que en el Altiplano se reportó presencia de arsénico y flúor en fuentes de agua destinadas al consumo humano.
El investigador Rogelio Flores Ramírez advirtió que sustancias como plomo, mercurio y partículas suspendidas pueden agravar enfermedades respiratorias y ocasionar daños neurológicos irreversibles, especialmente en menores de edad y personas con padecimientos pulmonares.