Investigadores alertan por presencia de partículas y ozono en la capital

Un proyecto de monitoreo ciudadano impulsado por investigadores de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí ha permitido identificar diversas zonas de la capital potosina con elevados niveles de contaminación atmosférica.

El investigador Rogelio Flores Ramírez explicó que la iniciativa comenzó en 2024 con apoyo del Consejo Potosino de Ciencia y Tecnología y contempla el uso de una tecnología desarrollada en la entidad denominada THAM, una especie de “nariz electrónica” diseñada para medir contaminantes atmosféricos de manera móvil y a menor costo.

Actualmente, el sistema opera mediante dos estaciones instaladas en puntos considerados críticos debido a la presencia de diversas fuentes de contaminación.

El monitoreo cobró mayor relevancia tras los reportes de habitantes de Arboledas de Jacarandas, quienes denunciaron humo constante y olores tóxicos después de un incendio registrado a principios de año en la zona norte de la ciudad.

Durante las inspecciones realizadas por el equipo de investigación se detectó un tiradero que continúa registrando combustión subterránea, además de recicladoras donde presuntamente se queman llantas y aparatos electrónicos para recuperar metales, así como ladrilleras y otras actividades generadoras de contaminantes.

Los resultados preliminares señalan que las mayores concentraciones de contaminación se localizan en áreas con ladrilleras, la Zona Industrial, Villa de Pozos, el Centro Histórico y Arboledas de Jacarandas, donde se han detectado niveles elevados de partículas PM2.5, PM10 y ozono.

El especialista advirtió que estos contaminantes pueden agravar enfermedades respiratorias como el asma y la EPOC, además de provocar molestias inmediatas como irritación en los ojos, escurrimiento nasal y afectaciones en las vías respiratorias.