Patrick Crusius, responsable del ataque racista en un Walmart de El Paso en 2019 que dejó 23 muertos, podría evitar la pena de muerte gracias a un acuerdo de culpabilidad presentado recientemente. Este pacto pone fin a los esfuerzos por ejecutar al acusado, quien enfrentaba años de apelaciones y trámites judiciales.
El fiscal del condado de El Paso, James Montoya, explicó que esta decisión responde al deseo de los familiares de las víctimas de poner fin al proceso judicial, buscando una resolución más rápida y con menos sufrimiento para todos los involucrados. Montoya aseguró que la resolución permitirá que las familias “no tengan que escuchar más el nombre del acusado” ni enfrentarse a más audiencias.
Aunque algunos miembros de las familias de las víctimas se oponen a la decisión, Montoya indicó que la mayoría quería una conclusión definitiva. Crusius se declarará culpable de los asesinatos y recibirá una sentencia de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional. Esta decisión se tomará en una audiencia programada para el 21 de abril, donde las víctimas podrán dar su testimonio sobre el impacto de la tragedia.
El acuerdo también pone fin a los esfuerzos de la fiscalía federal para aplicar la pena de muerte, los cuales fueron abandonados bajo la administración del expresidente Joe Biden. Además, en 2023, Crusius fue condenado a 90 cadenas perpetuas por delitos de odio a nivel federal.
El tiroteo ocurrió cuando Crusius, de 21 años, condujo desde Dallas hasta El Paso con la intención de atacar a la comunidad hispana. Antes del ataque, publicó un manifiesto en línea en el que expresaba sus creencias racistas y en contra de la inmigración, lo que lo motivó a perpetrar uno de los peores tiroteos en la historia de Estados Unidos.
Aunque el gobernador de Texas, Greg Abbott, afirmó que Crusius merecía la pena de muerte, las autoridades federales no tomaron esta decisión debido a que el acusado sufre de un trastorno esquizoafectivo, que afecta su estado mental.
Algunos familiares de las víctimas, como Elise Hoffmann-Taus, cuyo padre murió en el ataque, dijeron que están satisfechos con el cierre del caso, aunque otros siguen considerando que la pena de muerte era la respuesta adecuada.