Alcalde de Toronto se niega a renunciar por escándalo de drogadicción

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El polémico alcalde de Toronto, Rob Ford, pasará a la historia como el político canadiense que recibió en sus oficinas un pastel de cumpleaños con la leyenda: “Felicidades, por favor renuncie”.

Ayer sábado, residentes de esta ciudad multicultural realizaron una manifestación exigiendo su renuncia. A la entrada de las oficinas de la alcaldía dejaron pintas como: “Termine con esta vergüenza, renuncie”.

El mismo día la televisora CP24 dio a conocer la encuesta de Ipsos Reid, que muestra el declive en la popularidad del alcalde, quien busca la reelección. Sólo uno de tres torontianos votaría por él.

Al respecto, Ford declaró que no cree en los sondeos de opinión y que la única “encuesta” que le interesa es la votación del próximo 27 de octubre de 2014.

Dimiten principales colaboradores

En las últimas dos semanas y luego de que tres medios reconocidos en Norteamérica publicaran información sobre consumo y tráfico de drogas por parte del jerarca municipal y de sus hermanos, Ford ha perdido a seis de sus cercanos colaboradores.

Luego de despedir a su jefe de gabinete Mark Towhey, quien según la prensa local le había sugerido buscar ayuda a su problema de adicción, Ford recibió en una semana la renuncia de cinco de sus colaboradores.

El lunes pasado renunciaron sus secretarios de prensa y tres días después su asistente ejecutivo y su asesor político. El viernes por la tarde renunció otro de sus asesores.

En su cumpleaños número 44, celebrado el pasado 28 de mayo, Ford recibió en su oficina un pastel de un grupo de mujeres que piden que renuncie.

El escándalo que protagoniza el alcalde de la principal ciudad de Canadá comenzó con la publicación de una nota en el diario Toronto Star y otra en el sitio web estadunidense Gawker sobre la existencia de un video de 90 segundos donde se observa a Ford inhalando una pipa con cocaína.

El funcionario aludido tardó una semana en pronunciarse al respecto. En su breve comunicación Ford afirmó: “No consumo cocaína y no soy adicto. No puedo opinar de un video que no he visto”.

El Globe and Mail, el diario nacional más influyente del país, publicó también un reportaje producto de 18 meses de investigación y entrevistas, sobre los nexos de los hermanos Ford (alcalde y concejal) con traficantes de hachís.

Pese a su tardía declaración, los representantes de los medios -instalados a las afueras de sus oficinas- no han dejando de preguntarle sobre su adicción, sobre los funcionarios retirados de su gabinete y sobre si piensa renunciar.

A lo que el alcalde, quien se ha referido a los reporteros como “bola de gusanos”, volvió a guardar silencio y a pretender que “todo funciona con normalidad” dentro de sus oficinas.

Entre los 44 concejales que tiene Toronto, han surgido voces que piden su renuncia.

“Es tiempo de que el alcalde Ford se retire, ya no tiene legitimidad, ha perdido a su equipo político”, declaró el concejal Glenn De Baeremaeker, quien se mostró convencido de la validez de los reportes periodísticos.

El concejal Josh Colle demandó a Ford dar más detalles sobre las acusaciones, incluyendo la que afirma que el alcalde habría dicho a sus cercanos colaboradores: “no se preocupen, yo sé dónde está el video”.

Jaye Robinson, un concejal más cercano a Rob Ford, reconoció que “este asunto no ha terminado” y que ayudaría si se diera a conocer la mencionada grabación.

El propietario del video, tomado por celular, trató de venderlo por 200 mil dólares al sitio web Gawker, con sede en Nueva York, el cual realizó una colecta y logró juntar el dinero, pero el vendedor dejó de comunicarse.

Se niega a renunciar

Ford, alcalde de Toronto desde diciembre de 2010 y quien ha sobrevivido a otros escándalos, dice que no se irá, incluso adelantó que será el primero en registrarse en enero de 2014 para su reelección.

Los disturbios políticos en la principal oficina de Toronto City Hall han atraído la atención de la gobernadora de Ontario, Kathleen Wynne, quien dijo seguir de cerca los acontecimientos para decidir cuándo será necesario intervenir.

Al respecto, Ford atajó: “Sería mejor que la gobernadora se preocupara por atender los propios asuntos de la provincia”.

Con sólo 44 años de edad y dos años y medio como alcalde de la próxima sede de los Juegos Panamericanos, Ford sigue aferrándose a su cargo.

Mientras, los analistas políticos coinciden en que el alcalde debe renunciar porque ya no puede gobernar, ha perdido liderazgo, independientemente de si las acusaciones pueden ser probadas.

“Al igual que el papa Benedicto XVI decidió renunciar porque consideró que ya no podía seguir con su responsabilidad, Ford debería retirarse”, afirmó el especialista en liderazgo ético Chris MacDonald.

 

http://www.excelsior.com.mx/global/2013/06/02/902090?imagen=3#link-content

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