El ingeniero agroecólogo Pedro Nájera Quezada advirtió que la extracción de hidrocarburos mediante fracturación hidráulica (fracking) representaría un peligro para la Huasteca potosina por la porosidad o karsticidad del suelo, que facilitaría la infiltración de químicos tóxicos a los acuíferos.
Riesgos para acuíferos y especies endémicas
Nájera Quezada señaló que la karsticidad —el fenómeno por el que rocas ricas en calcio se disuelven y forman grandes cavidades y ríos subterráneos— integra redes del acuífero en la región y, por ello, favorecería la entrada de compuestos usados en la fracturación.
El investigador advirtió que la infiltración de esos compuestos podría ser fatal para especies de los ríos subterráneos, e indicó como ejemplo la existencia del pez tetra ciego potosino (Astyanax mexicanus forma ciega), una especie microendémica de la zona kárstica que es sensible a cambios en la fisicoquímica del agua, como temperatura o pH.
Composición de los químicos y el argumento del “fracking sustentable”
El agroecólogo sostuvo que el término “fracking sustentable” funciona como un eufemismo para hacer greenwashing, pues afirmó que el proceso no será sustentable ni sostenible. También señaló que se suele argumentar el uso de aguas no potables —por ejemplo aguas duras o residuales— y el empleo de químicos llamados “biodegradables”.
Según Nájera Quezada, muchos de los compuestos utilizados son productos de patente cuya composición no se revela, por lo que no hay garantías de que sean biodegradables o inocuos. Explicó la diferencia entre biodegradable —que se descompone en elementos asimilables o inocuos— y degradable —que se transforma en otros compuestos que pueden seguir siendo dañinos—.
Impacto en la superficie
El especialista indicó que, además de la contaminación de acuíferos, la fracturación hidráulica genera un fuerte impacto en la superficie por la construcción de caminos y patios de maniobras cada 50 o 100 metros para acceso a maquinaria de perforación, extracción y transporte. Como ejemplo, aportó imágenes satelitales de zonas en Texas —Webb County, Maverick County y Laredo— donde identificó múltiples áreas despejadas, caminos y embalses o presas de evaporación.
En ese sentido comentó: “Y es que tristemente, aunque usen químicos que se degraden en elementos inocuos para la vida, el impacto que se hace en la superficie es mayúsculo y ese no hay manera de minimizarlo, se seguirán haciendo miles de caminos y cientos de patios, y maniobras con cientos de embalses conteniendo agua con los químicos usados”.
El agroecólogo enfatizó que la combinación de karsticidad y el uso de estos compuestos podría aumentar la vulnerabilidad del acuífero y de las especies que dependen de las condiciones actuales del agua en la Huasteca potosina.







