Por qué frutas y verduras siguen enfermando

Autoridades reportan más de 8 mil casos de ciclosporiasis; la FDA detectó un falso positivo en lechuga de Taylor Farms y la investigación sigue en curso. Expertos advierten sobre fallas en agua de riego, procesamiento y vigilancia.
Por qué frutas y verduras siguen enfermando

Las autoridades de salud pública han reportado más de 8 mil casos de la infección parasitaria conocida como ciclosporiasis, según la información disponible. Inicialmente se concluyó que la lechuga iceberg de Taylor Farms era la fuente de muchos de esos casos, pero la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) dijo que la lechuga produjo un falso positivo en la prueba de Cyclospora y que la investigación y el retiro del mercado de la lechuga iceberg de Taylor Farms proveniente del centro de México están en curso.

Transmisión y alcance del problema

El parásito de la Cyclospora se reproduce en el intestino humano y las personas infectadas expulsan el parásito en sus heces; luego, el parásito puede terminar en los productos agrícolas, por lo general a través del agua de riego contaminada. La ciclosporiasis puede durar semanas y causar cólicos intensos, náuseas y diarrea.

El repunte de la ciclosporiasis este año se suma a brotes en veranos previos, un fenómeno que, según el material consultado, se ha visto fomentado por un clima más cálido y un mayor consumo de frutas y verduras.

Una crisis mayor de seguridad alimentaria

La ciclosporiasis es, según el informe, solo una parte de una crisis más amplia de seguridad alimentaria vinculada a los productos agrícolas frescos. Frutas y verduras contaminadas enferman a más estadunidenses que cualquier otro alimento, y patógenos como E. coli, Salmonella, Listeria y Campylobacter han sido más peligrosos que la Cyclospora y son responsables de aproximadamente una cuarta parte de las mil 300 muertes anuales estimadas por enfermedades transmitidas por alimentos.

El material señala que las verduras de hoja verde para ensalada contaminadas son responsables de un estimado de 2 mil 300 millones de casos de enfermedad y 5 mil 200 millones de dólares en costos de atención médica al año.

Factores que facilitan la contaminación

Los productos agrícolas frescos se cultivan al aire libre y pueden exponerse a agua de riego contaminada, equipos agrícolas, animales, insectos y contaminación del medioambiente. Además, al consumirse muchas veces crudos, los patógenos que de otro modo se eliminarían con la cocción suelen permanecer.

Los procesadores que envasan hojas verdes pueden agravar brotes porque combinan cultivos de diversas granjas; así, hojas contaminadas de una sola planta pueden terminar en muchas bolsas diferentes.

Medidas y obstáculos para su control

El material plantea que, para romper el ciclo de infección, la industria debe intensificar la prevención en las granjas y mejorar la desinfección durante el procesamiento. Señala que el lavado con agua clorada, ampliamente usado, es inadecuado y que científicos experimentan con radiación, gas ozono, luz ultravioleta y plasma frío para neutralizar patógenos. Estas tecnologías son prometedoras, pero enfrentan desafíos de costo y efectividad que dificultan su adopción.

Un obstáculo adicional es la incapacidad para determinar si las mejoras en agua de riego o en desinfección realmente reducen las enfermedades. Los sistemas de vigilancia gubernamentales capturan solo una pequeña fracción de las enfermedades transmitidas por alimentos y rara vez las vinculan a alimentos específicos, debido a que la mayoría de las personas no consulta a un médico o el episodio se resuelve rápido, y cuando se hacen pruebas es difícil relacionarlas con un alimento concreto.

Financiamiento y capacidades institucionales

El texto reporta que el gobierno de Donald Trump interrumpió el financiamiento del Departamento de Agricultura para investigación de seguridad alimentaria y recortó personal en una división clave de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades que estudia enfermedades parasitarias, incluida la ciclosporiasis. También menciona que la eliminación del Comité Asesor Nacional sobre Criterios Microbiológicos para los Alimentos eliminó una fuente de recomendaciones científicas, según la Western Growers Association.

En conclusión, el material resalta que proteger a los consumidores de los patógenos en ensaladas y frutas requiere impulsar la ciencia, mejorar la desinfección y fortalecer la vigilancia para detectar brotes con rapidez y retirar alimentos contaminados.