Dos emergencias registradas durante el pasado fin de semana en parajes turísticos de San Luis Potosí reavivaron la alerta sobre las condiciones de seguridad en estos espacios naturales. Los incidentes ocurrieron en municipios distintos y dejaron como saldo una víctima mortal y una familia rescatada.
Incidentes
El primer caso ocurrió en la cascada Las Golondrinas, en el ejido Minas Viejas, municipio de El Naranjo, donde una adolescente de 13 años perdió la vida mientras participaba en una actividad de aventura. De acuerdo con los primeros reportes, la menor resbaló y cayó al agua sin portar chaleco salvavidas ni otro equipo de protección. Tras el reporte de emergencia, elementos de Protección Civil, voluntarios del ejido y personal de rescate realizaron un operativo de búsqueda que concluyó con la localización del cuerpo. La Fiscalía General del Estado inició la investigación correspondiente y, de manera preliminar, el hecho fue considerado un accidente.
El segundo incidente se registró en el canal de la Media Luna, en Ciudad Fernández. Una familia originaria de la capital potosina estuvo a punto de ahogarse cuando dos menores ingresaron al agua y comenzaron a tener dificultades para salir. Sus padres intentaron auxiliarlos, pero también quedaron en una situación de riesgo. Policías municipales que realizaban recorridos preventivos observaron la emergencia y actuaron de inmediato; uno de los oficiales ingresó al agua con apoyo de otro elemento para rescatar a la familia, mientras personal de Protección Civil brindó primeros auxilios y atención médica por la crisis nerviosa que presentaban los afectados.
Recomendaciones y protocolos
Ambos acontecimientos coincidieron en señalar la necesidad de reforzar la prevención en los principales destinos turísticos del estado durante la temporada vacacional. Habitantes, visitantes y prestadores de servicios coincidieron en propuestas como ampliar la señalética preventiva, delimitar con mayor claridad las zonas de riesgo, incrementar la presencia de personal capacitado para atender emergencias y verificar que las actividades de aventura se desarrollen con el equipo de protección adecuado.
Especialistas en Protección Civil han señalado que la seguridad en estos espacios depende tanto de la infraestructura instalada como del comportamiento de los propios visitantes. Entre las medidas básicas mencionadas estuvieron el uso de chalecos salvavidas cuando la actividad lo requiere, respetar las indicaciones de guías y operadores, evitar ingresar a cuerpos de agua sin conocer su profundidad o corrientes, y supervisar permanentemente a niñas, niños y adolescentes.
Mientras las investigaciones continúan en el caso ocurrido en El Naranjo y la familia rescatada en la Media Luna se recupera del incidente, las autoridades enfrentan el reto de reforzar la prevención antes del aumento de visitantes previsto en la temporada vacacional.







