Aplanan zona arqueológica con aval del INAH

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TLALTIZAPÁN, 22 de julio.- Entre 250 y 300 metros cuadrados de vestigios arqueológicos, relacionados con la cultura teotihuacana, que existieron en el municipio de Tlaltizapán, Morelos, fueron arrasados con maquinaria pesada para permitir la construcción de una carretera federal.

La destrucción de las ruinas, construidas entre el 200 y 300 de nuestra era, fue realizada con la autorización del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), el cual argumentó que antes se encargó de recuperar la información arqueológica existente en el lugar.

Pedro Francisco Sánchez Nava, coordinador Nacional de Arqueología, afirmó que “sería irresponsable de nuestra parte” conservar los vestigios al aire libre dado que se trataba de estructuras “inestables” que fueron afectadas hace 10 años por lo que previamente se decidió llevar a cabo trabajos de exploración arqueológica para posteriormente permitir a la constructora Aldesa continuar con la obra a pesar de que eso implicó arrasar con los vestigios.

Es una tarea que no es fácilmente comprensible, el excavar en cualquier circunstancia ya implica alterar el contexto, por eso era importante hacer registros muy puntuales, de otra manera no conoceríamos lo que ahí hubo”, afirmó el funcionario.

Sánchez Nava minimizó la importancia de las estructuras: “habría que definir qué es una estructura, puede ser desde una hilada de piedras” y afirmó que los arqueólogos sólo rescataron piezas de cerámica y lítica y no entierros como afirman los pobladores del municipio.

Por su parte, Édgar Gálvez Castillo, habitante de Tlaltizapán y miembro del movimiento que surgió en defensa de la zona arqueológica, informó que fue alrededor de las 15:30 horas del lunes, cuando especialistas de la delegación en Morelos del INAH dieron por concluidos los trabajos de exploración en el ejido conocido como La Mezquitera e inmediatamente entró la maquinaria de la constructora Grupo Aldesa a destruir las estructuras prehispánicas.

En videos y fotografías captadas por los propios habitantes de la región y disponibles en la red social Facebook bajo el perfil “Despierta Tlaltizapán”, es posible constatar las maniobras que realizó un trascabo para arrasar completamente con los vestigios. El tramo fue destruido para ser utilizado como un trecho de la Autopista Siglo XXI que unirá los puertos de Veracruz y Acapulco.

De acuerdo con Gálvez, los delegados del INAH trabajaron en el lugar en días previos, explorando la zona en busca de ofrendas. Un mes atrás, dijo, los pobladores del municipio donde se localiza el famoso balneario de Las Estacas, conocieron la existencia de los vestigios e inmediatamente se movilizaron para conocerlos; al saber que se pretendía construir la carretera solicitaron a su alcaldesa, María Cruz Bastida, el reclamo de información en la delegación del INAH en Morelos sobre los vestigios.

En esa instancia, afirmó, se comprometieron a informar de los avances de los trabajos y detallar los hallazgos realizados, sin embargo la palabra nunca fue cumplida por lo que los pobladores decidieron realizar guardias en el lugar y resguardar ellos mismos su legado prehispánico. Al lugar siguieron llegando arqueólogos a realizar exploraciones. El lunes habrían dado por terminado su trabajo y entregaron a la constructora la zona, inmediatamente entraron las máquinas.

Los trabajadores metieron la maquinaria y arrasaron con todo a pesar de que venían trabajando más atrás pero se anticiparon, tal vez, por que sintieron la presión de que estábamos ahí. Nosotros nunca supimos los nombres de los trabajadores del INAH que trabajaron ahí, esto fue indignante, definitivamente terminaron con todo”, afirmó.

Fuente: Excelsior

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