El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles la imposición de aranceles del 25% a la importación de automóviles, una medida que, según expertos, podría aumentar los precios de los vehículos, afectar las ventas y provocar la pérdida de empleos en la industria automotriz.
“Lo que vamos a hacer es un arancel del 25% para todos los coches que no se fabriquen en Estados Unidos”, declaró Trump desde el Salón Oval. Actualmente, el arancel a los vehículos importados es del 2.5%, por lo que el nuevo gravamen representa un incremento significativo.
México, Canadá y otros países, entre los más afectados
Estados Unidos importó en 2024 productos automotrices por valor de 474,000 millones de dólares, de los cuales 220,000 millones corresponden a autos de pasajeros. Entre los principales proveedores están México, Japón, Corea del Sur, Canadá y Alemania, aliados clave de EE.UU. en el comercio global.
Según Cox Automotive, si los aranceles no incluyen exenciones para México y Canadá, los costos de los autos podrían dispararse:
- 3,000 dólares más para un auto fabricado en EE.UU.
- 6,000 dólares más para un auto fabricado en México o Canadá.
El impacto no solo afectará a los consumidores, sino también a la industria automotriz estadounidense, que depende en gran medida de piezas importadas.
Nueva ofensiva arancelaria de Trump
Desde su regreso a la Casa Blanca el 20 de enero, Trump ha lanzado diversas medidas proteccionistas:
- Ha impuesto y postergado aranceles a México y Canadá debido al tráfico de fentanilo.
- Ha aplicado impuestos a productos chinos por el mismo motivo.
- Ha elevado los aranceles al acero y aluminio.
Además, el presidente ha anunciado que el 2 de abril implementará nuevos aranceles globales recíprocos, lo que podría desatar una nueva guerra comercial con los principales socios de EE.UU.
Los mercados ya reaccionaron a la noticia, con caídas en las acciones de los fabricantes de automóviles ante la incertidumbre generada por las políticas arancelarias de Trump.