Las autoridades mexicanas detuvieron en Culiacán, Sinaloa, a Samuel Ramírez Jr., un hombre que figuraba en la lista de los 10 fugitivos más buscados por el FBI. La captura fue confirmada por el secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, quien informó que la operación se realizó mediante un trabajo coordinado entre distintas instituciones del país.
De acuerdo con la información oficial, el arresto fue resultado de la colaboración entre fuerzas federales mexicanas como la Secretaría de la Defensa, la Secretaría de Marina, la Fiscalía General de la República, la Guardia Nacional, la Secretaría de Seguridad y el Instituto Nacional de Migración.
Tras su detención en territorio mexicano, Ramírez Jr. fue trasladado a Estados Unidos el mismo jueves por la mañana. Su llegada fue confirmada por el director del Federal Bureau of Investigation, Kash Patel, quien informó que el detenido fue puesto a disposición del Departamento de Policía de Federal Way, en el estado de Washington.
Las autoridades estadounidenses ofrecían una recompensa de un millón de dólares por información que permitiera localizar a este hombre, quien permanecía prófugo desde hacía casi tres años.
Ramírez Jr., de 34 años, era buscado por su presunta participación en el asesinato de dos mujeres ocurrido en mayo de 2023 dentro de un bar en el estado de Washington. Durante ese ataque armado también resultó herida otra persona.
Después de ese hecho, el sospechoso habría huido primero hacia Arizona y posteriormente cruzó la frontera hacia México por la ciudad de Tijuana. Un tribunal del estado de Washington emitió una orden de arresto en su contra poco tiempo después del crimen.
Más adelante, en noviembre de 2025, autoridades federales estadounidenses emitieron otra orden de captura al acusarlo de haber escapado del país para evitar enfrentar el proceso judicial.
El secretario de Seguridad mexicano señaló que la captura se realizó como parte de los mecanismos de cooperación internacional en materia de seguridad entre México y Estados Unidos.
Este caso ocurre en un contexto de tensiones políticas entre ambos países, especialmente desde el regreso de Donald Trump a la presidencia de Estados Unidos. El mandatario republicano ha mantenido un discurso firme contra el crimen organizado, al que acusa de tener gran influencia en territorio mexicano.
Por su parte, el gobierno encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum ha buscado responder a esas críticas con acciones de seguridad y operativos contra organizaciones criminales.
Entre las acciones recientes más destacadas se encuentra el operativo en el que murió Nemesio Oseguera Cervantes, identificado como líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, a finales de febrero.
La captura de Samuel Ramírez Jr. se suma así a una serie de operativos que buscan reforzar la cooperación entre ambos países en la persecución de criminales de alto perfil.