Arzobispo asegura que daños en la Iglesia de La Compañía podrán repararse

Luego de los actos vandálicos ocurridos durante la marcha por el Día Internacional de la Mujer, autoridades religiosas informaron que los daños registrados en la Iglesia de La Compañía de Jesús y en la Capilla de Loreto no serían de gran gravedad y que podrán ser restaurados.

De acuerdo con los primeros análisis realizados por especialistas, las afectaciones detectadas en el inmueble son reparables. El párroco Jorge Aurelio Ramírez explicó que entre los daños se encuentran la puerta principal que fue incendiada y una cruz de cantera que resultó rota, elementos que podrán ser reconstruidos dentro del proceso de restauración.

Los hechos ocurrieron el domingo pasado cuando un grupo de manifestantes, identificado como bloque negro, realizó pintas en las fachadas de ambos templos ubicados frente a la Plaza de Los Fundadores. Durante la movilización también fueron golpeadas columnas de cantera con mazos, se rompieron vidrios de ventanas en el costado de la calle Damián Carmona, además de derribar y fracturar la cruz del lugar.

Ante estos acontecimientos, el arzobispo de San Luis Potosí, Jorge Alberto Cavazos Arizpe, encabezó una segunda misa de desagravio este miércoles en la explanada de la plaza. La ceremonia religiosa se llevó a cabo acompañado por parte del clero con el objetivo de pedir perdón a Dios por los actos ocurridos en el recinto religioso.

Según lo establecido en el Canon 1211 del Código de Derecho Canónico, los lugares considerados sagrados pueden declararse violados cuando dentro de ellos o en sus instalaciones se cometen actos que resultan ofensivos y provocan escándalo entre los fieles. Por esta razón se decidió realizar la ceremonia religiosa tras los daños registrados.

El párroco explicó que una vez que concluyan todos los diagnósticos técnicos se podrá elaborar el proyecto de restauración correspondiente para cada uno de los elementos afectados. Posteriormente se determinará el costo total de los trabajos necesarios para recuperar las instalaciones.

También señaló que existe la esperanza de que el seguro con el que cuentan estos inmuebles cubra los daños ocasionados. Además, varios feligreses han manifestado su disposición para colaborar con apoyo económico en caso de que sea necesario.

Mientras se determina el alcance total de las afectaciones, las labores de restauración que ya se realizaban en el templo antes del incidente permanecerán suspendidas temporalmente.

El arzobispo también expresó su deseo de que el Instituto Nacional de Antropología e Historia pueda colaborar en el proceso, ya que estos templos son considerados bienes inmuebles propiedad de la Nación. Indicó que se buscará trabajar con las autoridades correspondientes para definir los procedimientos legales y técnicos que permitan su restauración.

En relación con los mensajes escritos en las paredes del templo, algunos de los cuales hacían referencia a denuncias sobre abusos y encubrimientos dentro de la Iglesia, el arzobispo reconoció que estas expresiones reflejan enojo y malestar social que no pueden ser ignorados.

Aun así, aseguró que la Iglesia no encubrirá a ninguna persona que cometa actos que atenten contra la dignidad humana o contradigan los principios cristianos.

Finalmente, hizo un llamado a mantener el diálogo y buscar la reconciliación social. Señaló que es importante trabajar para recuperar la paz y fortalecer la convivencia entre las personas, incluso cuando existan diferencias.

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