Bulgaria dice adiós al lev y adopta el euro en medio de dudas económicas

Con la llegada del nuevo año, Bulgaria dejará atrás el lev, su moneda histórica, para incorporarse oficialmente a la eurozona. A partir de la medianoche, el país balcánico adoptará el euro y se convertirá en el miembro número 21 de la Unión Europea en utilizar la moneda única.

El cambio monetario ocurre en un contexto político complejo. Bulgaria enfrenta un periodo de inestabilidad tras recientes protestas anticorrupción que provocaron la caída del gobierno de coalición, además de la posibilidad de nuevas elecciones legislativas, que serían las octavas en apenas cinco años.

En las calles de Sofía, la transición ya es visible. En mercados y comercios, como el tradicional Mercado de las Mujeres, los precios aparecen marcados tanto en leva como en euros, y algunos vendedores incluso ya aceptan pagos con la nueva moneda. Para varios comerciantes, la adaptación será rápida y natural para la población.

Sin embargo, no todos reciben el cambio con tranquilidad. Entre los ciudadanos existe preocupación por un posible aumento de precios, especialmente en productos básicos. Algunos temen que lo que hoy cuesta cuatro leva termine vendiéndose a cuatro euros, mientras los salarios se mantienen sin cambios. Estos temores se refuerzan con datos oficiales que indican que los alimentos ya registraron un aumento anual del 5% en noviembre.

Aun así, hay quienes ven el euro como una oportunidad. Para algunos habitantes, la adopción de la moneda europea representa una mayor integración con el resto del continente y un paso para alejar al país de la influencia de Rusia. Jubilados y comerciantes coinciden en que, aunque el cambio genere incertidumbre, Bulgaria logrará adaptarse como lo han hecho otros países.

Desde las instituciones europeas, el mensaje ha sido de respaldo. La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, aseguró que el euro traerá beneficios directos para ciudadanos y empresas, al facilitar los viajes, mejorar la transparencia de los mercados y fortalecer la competitividad económica.

El gobierno búlgaro también ha defendido la decisión, al señalar que la entrada a la eurozona ayudará a impulsar la economía de uno de los países más pobres de la Unión Europea, a la que Bulgaria pertenece desde 2007, y ofrecerá mayor estabilidad frente a los retos externos.

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