El sector hotelero de San Luis Potosí enfrenta una caída en la actividad turística, con niveles de ocupación que apenas alcanzan entre el 40 y 42 por ciento, reflejo de una disminución significativa en la llegada de visitantes.
De acuerdo con la Asociación de Hoteles y Moteles en la entidad, esta desaceleración responde principalmente a la baja en el turismo de negocios, uno de los principales motores del sector en la capital potosina.
El presidente del organismo, Iván Chávez, explicó que el fenómeno no es exclusivo de San Luis Potosí, sino parte de una tendencia nacional que ha impactado tanto al turismo corporativo como al segmento de alto nivel.
En el caso específico del estado, la dependencia de la industria automotriz internacional ha influido directamente en la ocupación hotelera, ya que la reducción en viajes de negocios vinculados a este sector ha disminuido la demanda de hospedaje.
De cara a la temporada de Semana Santa, el panorama no es del todo alentador para el turismo corporativo, ya que se prevé que continúe a la baja con niveles de ocupación que podrían situarse entre el 35 y 40 por ciento.
No obstante, el sector confía en que el turismo recreativo pueda generar un ligero repunte, particularmente en destinos como la Huasteca Potosina y la capital, lo que permitiría elevar la ocupación hasta cerca del 50 por ciento durante el periodo vacacional.
A pesar de esta expectativa, persisten factores que afectan la llegada de visitantes, como la percepción de inseguridad en algunas regiones del país y la información sobre condiciones carreteras, que influyen en la toma de decisiones de los turistas.
El sector hotelero enfrenta así un escenario de incertidumbre, donde la recuperación dependerá no solo de las temporadas altas, sino de la capacidad para reactivar el turismo de negocios y fortalecer la promoción del destino.