La organización civil Ciudadanos Observando calificó como inválidos y reiterativos los argumentos utilizados por concesionarios del transporte público urbano para solicitar un nuevo incremento a la tarifa, luego de que el empresario Margarito Terán volviera a proponer que el pasaje aumente hasta 15 pesos por viaje, frente a la tarifa actual de 12.50 pesos.
El colectivo señaló que, de cara al proceso anual de revisión tarifaria, el concesionario ha insistido en que el servicio dejó de ser rentable y que los permisionarios enfrentan riesgo de quiebra, al asegurar que el cobro vigente “ya no permite operar de manera eficiente”. Sin embargo, Ciudadanos Observando sostuvo que este argumento ha sido utilizado de manera sistemática durante más de tres décadas, cada vez que se plantea un ajuste al pasaje.
La organización recordó que, en múltiples ocasiones, ha respondido públicamente que si el transporte no resulta negocio para los actuales concesionarios, estos deberían retirarse y permitir la entrada de nuevos operadores, como ocurrió en su momento con la llegada de Transportes Tangamanga, empresa que sustituyó a antiguos permisionarios.
Como parte de su posicionamiento, el colectivo retomó las declaraciones textuales de Margarito Terán, quien afirmó que “la tarifa actual de 12.50 pesos ya no permite operar de manera eficiente”, y a partir de ello denunció que más de 350 unidades circulan fuera de la norma al superar los 10 años de vida útil establecidos por la ley estatal, una situación que, acusaron, ha sido tolerada por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) del Gobierno del Estado.
Ciudadanos Observando recordó que la Ley de Transporte del Estado establece que cada mes de enero debe realizarse la revisión tarifaria con base en criterios técnicos y en el cumplimiento pleno de las obligaciones de los permisionarios. No obstante, señaló que, pese a los incumplimientos reiterados, los concesionarios han recibido incrementos en años anteriores.
De acuerdo con la organización, este escenario explica las condiciones actuales del servicio, donde varias líneas operan con unidades obsoletas y presentan deficiencias que afectan tanto a las y los usuarios como a los propios trabajadores del transporte público.