La Casa Blanca salió a defender el comportamiento del presidente Donald Trump luego de que circulara un video en el que responde con una seña obscena a un trabajador que lo increpó durante una visita oficial. Para el equipo presidencial, la reacción fue “adecuada” ante lo que calificaron como un ataque sin justificación.
El episodio ocurrió durante un recorrido de Trump por una planta de ensamblaje de Ford, donde un empleado lo confrontó a gritos y lo acusó de ser un “protector de pedófilos”, en alusión al caso Jeffrey Epstein. La escena se dio en medio de abucheos y tensión, frente a otros trabajadores del lugar.
Lejos de ignorar el reclamo, el mandatario respondió de manera directa: gritó una grosería y levantó el dedo medio, un gesto que fue captado en video por personas presentes, pese a que Trump aparentemente estaba fuera del ángulo de los reporteros que lo acompañaban.
De acuerdo con The New York Times, el presidente se sintió con libertad de actuar así al no tener cámaras oficiales cerca, pero los teléfonos celulares hicieron que el momento se difundiera rápidamente en redes sociales y medios, luego de que el sitio TMZ lo publicara.
Ante la polémica, el director de comunicaciones de la Casa Blanca, Steven Cheung, descalificó al trabajador y lo llamó “lunático”, asegurando que actuó con enojo y sin motivo alguno. Según dijo, Trump únicamente respondió de forma clara ante una agresión verbal.
Información de la agencia EFE identificó al empleado como TJ Tabula, quien fue suspendido de su trabajo después del incidente. Mientras tanto, el gesto del presidente volvió a abrir el debate sobre su conducta pública y la manera en que su gobierno justifica este tipo de respuestas.