La tuberculosis sigue siendo un problema de salud vigente en México y en varias partes del mundo, por lo que especialistas insisten en la importancia de detectarla a tiempo, tratarla correctamente y mantener medidas de prevención para evitar su propagación.
De acuerdo con el neumólogo Adrián Rendón, esta enfermedad no es cosa del pasado, ya que en los últimos años se ha registrado un aumento en los casos. Explica que este repunte se debe principalmente a que durante la pandemia de covid-19 muchos pacientes dejaron de recibir atención médica, además de que actualmente se están buscando más casos de manera intencionada.
La tuberculosis es una enfermedad infecciosa provocada por una bacteria que se transmite por el aire. El contagio ocurre cuando una persona enferma expulsa partículas al hablar o toser, y otra las inhala, especialmente en espacios cerrados o de convivencia cercana. Aunque puede afectar distintos órganos, el pulmón es el más vulnerable.
El especialista aclara que no todas las personas expuestas desarrollan la enfermedad y descarta que el contagio ocurra a través de superficies, ya que las secreciones fuera del cuerpo no representan riesgo.
Un aspecto que complica su control es que la bacteria puede permanecer en el organismo sin causar síntomas durante meses o incluso años, hasta que las defensas bajan y la enfermedad se activa. Esto hace que muchas personas no sepan que están infectadas.
En México, la tuberculosis se considera endémica, es decir, siempre está presente. Incluso, el país se encuentra entre los que registran más casos en Latinoamérica, junto con Brasil y Perú.
Toda la población puede contagiarse, pero hay grupos con mayor riesgo, como personas con diabetes, VIH o sistemas inmunológicos debilitados. En el caso de México, se estima que una tercera parte de quienes padecen tuberculosis también tienen diabetes.
Detectarla a tiempo puede ser complicado, ya que suele confundirse con infecciones respiratorias comunes. Uno de los principales signos de alerta es una tos persistente de más de dos semanas, por lo que se recomienda acudir al médico y evitar automedicarse, ya que algunos tratamientos pueden empeorar la enfermedad.
El especialista advierte que medicamentos como la cortisona pueden disminuir las defensas del cuerpo, lo que agrava el padecimiento si no se trata adecuadamente.
En cuanto a la atención, existen programas gratuitos en centros de salud para diagnosticar y tratar la tuberculosis. Los casos leves pueden atenderse en el primer nivel, mientras que los más complicados requieren atención especializada.
Para prevenir contagios, las personas diagnosticadas deben usar cubrebocas, sobre todo en las primeras semanas de tratamiento. Después de aproximadamente dos semanas, si el tratamiento es efectivo, el riesgo de transmisión disminuye considerablemente.
También se destaca la importancia de la vacunación BCG en recién nacidos, ya que ayuda a prevenir formas graves de la enfermedad, especialmente en la población infantil, que es más vulnerable.
En el marco del Día Mundial de la Tuberculosis, especialistas recuerdan que esta enfermedad, aunque antigua, sigue presente y requiere atención constante para evitar que continúe propagándose.