Champions League se disputa bajo temperaturas extremas en Kazajistán

En medio de temperaturas extremas, el duelo de Champions League entre Kairat y Brujas se disputó en Kazajistán bajo condiciones poco habituales. Aunque el encuentro se llevó a cabo con normalidad, el termómetro marcó hasta -14 grados centígrados en el exterior, lo que convirtió al clima en uno de los principales protagonistas.

El partido no se jugó en Almaty, ciudad donde Kairat suele ser local, sino en la Astana Arena, un estadio techado que fue habilitado como sede alterna debido a las complicadas condiciones invernales que afectan al Central Stadium. Desde antes de iniciar su participación en el torneo, el club kazajo había advertido que el frío representaba un riesgo tanto para jugadores como para aficionados.

A pesar de que el frío también se hizo presente en Astana, el uso del techo retráctil permitió que la temperatura dentro del estadio fuera mucho más soportable, con una sensación térmica cercana a los 5 grados, lo que facilitó el desarrollo del encuentro sin mayores contratiempos.

Este compromiso correspondió a la Jornada 7 de la Fase Liga y fue el último partido como local de Kairat en esta edición de la Champions League. Brujas llegó a Kazajistán tras un viaje aproximado de siete horas, con la necesidad de sumar puntos para mantenerse con vida en la competencia y aspirar a los playoffs.

En lo deportivo, el conjunto belga se impuso con claridad al ganar 4-1. Aleksandar Stanković, Hans Vanaken, Romeo Vermant y Brandon Mechele marcaron para Brujas, mientras que Adilet Sadybekov anotó el gol del honor en tiempo agregado. Con este resultado, Kairat quedó prácticamente eliminado, mientras que Brujas alcanzó siete puntos y mantuvo vivas sus aspiraciones.

El encuentro también quedó marcado por lo histórico, ya que fue la primera ocasión en que Brujas se enfrentó a un equipo de Kazajistán y Kairat midió fuerzas ante un club de Bélgica dentro de la máxima competencia europea.

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