A pesar del derrame de hidrocarburos registrado en el Golfo de México desde hace varias semanas, la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris) determinó que prácticamente todas las playas del país se encuentran en condiciones adecuadas para uso recreativo durante el periodo vacacional de Semana Santa, con excepción de una.
Según el informe previo a la temporada, la única playa que no cumple con los estándares sanitarios es la de Tijuana, en Baja California, donde se detectaron niveles de contaminación que rebasan los límites permitidos para garantizar la seguridad de los bañistas. Por ello, se recomienda evitar actividades como nadar o tener contacto directo con el agua en ese punto.
Las evaluaciones, realizadas entre el 3 y el 13 de marzo, revelaron que en dicha playa se registraron concentraciones bacteriológicas elevadas, lo que la coloca fuera de los parámetros considerados seguros para la población.
En contraste, otras zonas del Golfo de México que han sido impactadas por el derrame, como las costas de Veracruz, presentan condiciones dentro de los márgenes aceptables. En esa entidad, los niveles detectados se mantuvieron en rangos que permiten el desarrollo de actividades recreativas, siendo Playa Tumbao la que registró los valores más altos, aunque aún dentro de los límites permitidos.
Cabe señalar que, aunque algunos municipios veracruzanos como Vega de Alatorre y Nautla suspendieron temporalmente actividades pesqueras tras el incidente ocurrido el 22 de marzo, sus playas no representan un riesgo para los visitantes, de acuerdo con los análisis realizados entre el 2 y el 12 de marzo.
De igual forma, Cofepris indicó que las playas de Tabasco y Tamaulipas tampoco presentan condiciones que pongan en peligro la salud de los turistas, pese a los efectos del derrame.
La dependencia federal subrayó que la calidad del agua puede verse influida por diversos factores adicionales, como descargas de aguas residuales, drenajes pluviales, escurrimientos contaminantes, comercio informal en la zona y la alta afluencia de visitantes.
Por su parte, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) informó que se han llevado a cabo labores de atención en al menos 39 playas, así como en manglares y esteros donde de manera intermitente han llegado residuos de hidrocarburo.
Desde que se detectó el derrame a inicios de marzo, las autoridades han logrado recolectar alrededor de 785 toneladas de hidrocarburo en zonas costeras, además de más de 40 toneladas en el mar, como parte de las acciones de limpieza y mitigación.