Mientras que el incremento anual a la tarifa del transporte urbano en San Luis Potosí debería ajustarse conforme al Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), concesionarios del sector proponen un aumento muy por encima de lo que marca la ley. El concesionario Margarito Terán López señaló que la tarifa tendría que subir hasta un 20 por ciento, para ubicarse en 15 pesos, de lo contrario —advirtió— el sector enfrentaría una crisis financiera.
De acuerdo con la normatividad vigente, el ajuste anual a la tarifa del transporte público debe calcularse con base en el INPC acumulado del año anterior, que al cierre de noviembre de 2025 se ubicaba en 3.8 por ciento, cifra que se prevé se mantenga cuando el Inegi publique el dato oficial el próximo 10 de enero.
Terán López argumentó que los costos de operación se han incrementado de manera sostenida, debido al aumento salarial, la reducción de la jornada laboral, así como el impacto del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) aplicado al diésel y la gasolina, factores que —dijo— hacen inviable mantener la tarifa actual.
Añadió que el rezago tarifario no es reciente, sino que se arrastra desde 2020, cuando la pandemia de Covid-19 provocó una caída drástica en la demanda del transporte público. Aunque las restricciones sanitarias quedaron atrás, aseguró que el número de usuarios no ha logrado recuperarse a niveles previos.
Actualmente, la tarifa del transporte urbano es de 12.50 pesos, por lo que el aumento propuesto por el concesionario representaría 2.50 pesos adicionales por viaje, muy por encima de lo que establece la legislación.
En contraste, si se aplica el ajuste conforme al INPC, el incremento sería de aproximadamente 47 centavos, lo que dejaría la tarifa en 12.97 pesos, cantidad que podría redondearse a 13 pesos. Este escenario evidencia que la propuesta de un alza del 20 por ciento rebasa ampliamente el margen permitido por la Ley de Transporte para el año 2026.