España continúa de luto tras confirmarse que el número de personas fallecidas por el choque de dos trenes en Adamuz, Córdoba, ascendió a 45. La cifra se actualizó luego de que los equipos de emergencia localizaran dos cuerpos más entre los restos de uno de los vagones, con lo que se cerraría la lista de personas reportadas como desaparecidas.
Mientras avanzan las investigaciones, los funerales de las víctimas ya comenzaron en distintas regiones del país. El Gobierno español anunció que el próximo 31 de enero se realizará un homenaje de Estado en la ciudad de Huelva, de donde eran originarios varios de los pasajeros que perdieron la vida en el accidente.
El siniestro ocurrió cuando un tren del operador privado italiano Iryo, que cubría la ruta Málaga–Madrid, descarriló en Adamuz. Dos de sus vagones quedaron invadiendo la vía contraria, justo en el momento en que circulaba un tren de la empresa pública Renfe con destino a Huelva, lo que provocó un impacto de gran magnitud.
Autoridades y especialistas continúan analizando las posibles causas del choque. De manera preliminar, se descartó un exceso de velocidad o un error humano, ya que ambos trenes transitaban por un tramo recto. El ministro de Transportes, Óscar Puente, señaló que se trata de un hecho “extraño” y reconoció que el proceso de investigación será largo y complejo, sin descartar fallas en la infraestructura ferroviaria.
La tragedia de Adamuz se suma a otros incidentes recientes que han encendido las alertas sobre la seguridad del sistema ferroviario español. En los últimos días se registró un choque entre un tren metropolitano y un camión-grúa en Murcia, así como un accidente en Cataluña, donde un maquinista perdió la vida tras el colapso de un muro sobre las vías.
Ante este panorama, los maquinistas han exigido mayores garantías de seguridad para operar los trenes. En Cataluña, trabajadores del sector suspendieron el servicio de cercanías durante varias horas y posteriormente convocaron a una huelga nacional los días 9, 10 y 11 de febrero, con el objetivo de presionar a las autoridades para mejorar las condiciones de las vías y la infraestructura.
El Gobierno federal ha llamado a la calma y defendió la calidad del sistema ferroviario, al recordar que España cuenta con una de las redes de alta velocidad más extensas del mundo. No obstante, reconoció que los recientes accidentes representan un momento difícil que obliga a revisar y reforzar los protocolos de seguridad.