Brasil enfrenta una crisis hídrica grave, perdiendo el 15% de sus ríos y lagos en los últimos 40 años debido a la explotación del territorio y fenómenos climáticos extremos. Entre 2023 y 2024, el país experimentó una reducción del 2% en su territorio cubierto por agua, según un informe de MapBiomas. Esta pérdida constante de superficie acuática, que afecta a gran parte del Amazonas, amenaza la biodiversidad, la producción agrícola y las comunidades locales.
El Amazonas, que alberga casi dos tercios de los recursos hídricos del país, ha sido gravemente golpeado por una sequía extrema, perdiendo el 3.6% de su agua en comparación con los promedios históricos. Los factores detrás de esta crisis incluyen la sobreexplotación de acuíferos, el cambio climático y la alteración de los cauces naturales. El Pantanal, el mayor humedal del mundo, también ha sufrido una drástica disminución de agua, con un 61% menos que en 1985.
A pesar del crecimiento de los reservorios y represas artificiales, no es suficiente para contrarrestar la pérdida de agua natural. MapBiomas advierte que se requieren políticas públicas urgentes y estrategias de gestión del agua para frenar esta tendencia y proteger los recursos hídricos del país. Este informe llega en un momento clave, ya que Brasil se prepara para ser el anfitrión de la COP30 sobre cambio climático en noviembre de 2025.