De funerales del narco a producto comercial: así se vende el ataúd de lujo “Regal Gold”

Un ataúd de lujo con acabado dorado, interiores de terciopelo y detalles de alta gama comenzó a ofrecerse en el mercado funerario mexicano, generando polémica por su relación con funerales vinculados al crimen organizado. Este modelo, conocido como Regal Gold, ha llamado la atención tanto por su diseño como por el contexto en el que se hizo popular.

El féretro forma parte de una nueva estrategia comercial de un grupo funerario que busca ampliar sus servicios con opciones más exclusivas. Fue presentado públicamente en Colima, donde incluso se colocó en exhibición para que las personas puedan conocerlo de cerca, lo que ha provocado curiosidad, críticas y conversación en redes sociales.

Aunque muchos lo relacionan directamente con Nemesio Oseguera Cervantes, mejor conocido como El Mencho, en realidad su primer uso documentado en México fue en el funeral de Rubén Guerrero Valadez, alias El R1. Ambos casos impulsaron la notoriedad del producto, que ahora se comercializa como una opción premium.

Actualmente, existen muy pocas unidades disponibles en el país. Están distribuidas en ciudades como Guadalajara, Culiacán, Ciudad Obregón y Colima, zonas donde coincidentemente hay fuerte presencia del crimen organizado. Hasta ahora, solo se han vendido dos piezas, pero la empresa espera que la demanda crezca.

El ataúd es importado desde Estados Unidos y está fabricado con acero reforzado. Pesa más de 100 kilos y soporta hasta 227. Su apariencia dorada no es de oro real, sino un acabado tipo espejo que imita ese material. Además, incluye una cama ajustable, compartimentos internos y un sistema de sellado hermético, lo que lo coloca dentro de la gama más alta.

El costo también refleja su exclusividad. Un servicio funerario que incluya este modelo puede alcanzar alrededor de 200 mil pesos, dependiendo de los servicios adicionales como velación, carroza, embalsamamiento y trámites.

La empresa ha insistido en que no busca hacer apología de figuras criminales, sino responder a la demanda de las familias que desean servicios personalizados. Señalan que así como hay quienes optan por opciones sencillas, también existen quienes buscan despedidas más elaboradas.

Aun así, el debate sigue abierto. Mientras algunos consideran que se trata de una innovación dentro del sector funerario, otros ven en este tipo de productos un reflejo de la influencia cultural del crimen organizado, incluso en momentos tan sensibles como la muerte.

Compartir ésta nota:

Facebook
Twitter
LinkedIn
WhatsApp