Destacan la importancia de proteger la Sierra de San Miguelito para conservar áreas de recarga hídrica

Estela Ambriz Delgado

Guardianes de la Sierra de San Miguelito recordó la importancia de proteger las áreas de recarga y evitar su ocupación por desarrollos exclusivos como es el caso del Club de Golf la Loma, ante el problema de la sobreexplotación del acuífero y las inundaciones en algunas zonas de la ciudad, ocasionado por la urbanización y el desvío de corrientes naturales.

El colectivo recordó que en la Sierra de San Miguelito, donde anteriormente fuera el ejido Garita de Jalisco —considerada en el Plan de Desarrollo Urbano de San Luis Potosí y Municipios Conurbados de 1993, como área de conservación de la vida silvestre y de recarga hídrica—, hoy se encuentra un lugar exclusivo, al que sólo puede tener acceso población económicamente privilegiada.

“La presión económica y política funcionó y hoy solo queda opulencia ostentosa, con su propio paraíso exclusivo. El tema es que esta zona fue usada como área de reserva ecológica para justificar una urbanización que desvían las corrientes naturales de agua y alteró para siempre un sistema hídrico que ha flagelado nuestra ciudad”.

Guardianes de la Sierra advirtió que ese era el futuro para el Valle de San Luis según los “barones del concreto”, el de la comunidad de San Juan de Guadalupe y sus Anexos Tierra Blanca y San Miguelito, del ejido San Juan de GuadalupeEscalerillasGuadalupe Victoria y la CruzPicacho en Mexquitic de CarmonaCalderón en Villa de Reyes y demás núcleos agrarios.

En este sentido, subrayan la importancia del decreto del Área de Protección de Flora y Fauna (APFF) de la Sierra de San Miguelito, ya que como expertos han señalado, los decretos de carácter estatal como con el que contaba el área donde hoy se encuentra el Club de Golf La Loma han sido usados como reservorios para después ofrecerlos y derogar a conveniencia.

En este caso en concreto, el agroecólogo Pedro Nájera Quezada puntualizó anteriormente que se utilizó a la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP) para la elaboración de un supuesto estudio, en el que se afirmó que el área ya no era zona de recarga, lo que es ilógico dado que eso no sucede en unos cuantos años, por lo que se deduce que fue un estudio pagado.

Respecto a la omisión del desarrollo urbano a la necesidad de prever la reserva de dichas áreas para recarga, desde la criminología ambiental la doctora Carla Monroy Ojeda advierte que es un factor que incidirá de manera negativa, dada la sobreexplotación del acuífero que se presenta desde hace décadas. Además de que, si bien de acuerdo con la ley no constituye como un delito ambiental, sí es un daño porque hay repercusión en el acuífero.

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