Catorce presuntos integrantes de una red dedicada al tráfico de personas fueron arrestados y acusados de transportar, albergar y cruzar a cientos de migrantes hacia Estados Unidos a través de la frontera con México.
De acuerdo con la acusación formal, la organización operaba en Nuevo México y el sur de Texas, donde trasladaba a los migrantes, incluidos niños no acompañados. Además, se informó que durante uno de los viajes ilegales, un extranjero indocumentado perdió la vida debido al intenso calor y fue abandonado en el desierto.
Las autoridades señalaron que los migrantes eran resguardados en casas de seguridad en distintos puntos del trayecto antes de ser llevados a su destino final en Estados Unidos.