MÉXICO

Divorcios LGBT+ al alza durante la pandemia

Durante el pasado mes de septiembre el el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dio a conocer el incremento en México el número de divorcios en México de parejas del mismo sexo, los cuales el año pasado alcanzaron la cifra más elevada desde que inició su registro en 2018, dos años antes que comenzara en nuestro país la pandemia de Covid-19. Esta

Durante 2021 hubo 441 separaciones, poco más del doble de las 215 ocurridas en 2020, mientras que por género, los divorcios de parejas masculinas sumaron 153, cifra 66.3% superior a las 92 reportadas un año antes. En lo que respecta a los divorcios de parejas conformadas por mujeres, éstas ascendieron a 288 casos, frente a los 215 registrados el año anterior.

Estos números también muestran un reflejo del comportamiento que los matrimonios entre parejas del mismo sexo tuvieron durante los más de dos años en duró la emergencia sanitaria por Covid-19, tiempo en el que millones de personas en México estuvieron bajo confinamiento, trabajando desde casa y pasando mucho más tiempo que el cotidiano junto a su pareja. Como resultado, los matrimonios enfrentaron nuevos escenarios en donde la convivencia tomó nuevos matices y las diferencias o inconformidades se tornaron más constantes. 

Divorcios, un reflejo de un mayor interés en la salud personal: experto

En 2021 los divorcios entre parejas del mismo sexo alcanzaron la cifra más elevada desde que inició su registro en 2018. FOTO: Cuartoscuro

Según un experto en salud mental las cifras de separaciones en los matrimonios entre parejas del mismo sexo podrían estar dándonos un indicador de que las personas eligen más sobre su bienestar, así lo dio a conocer el psicólogo Hugo Bautista durante una entrevista con El Heraldo de México. «En este sentido no se sienten obligadas a estar o permanecer e una relación y esto es un buen indicador de que deciden con quien relacionarse», declaró.

Para el experto, quien suele atender mayoritariamente a pacientes de la comunidad LGBT+, las cifras previamente mencionadas también están vinculadas a un mayor interés de las personas por cuidar su salud mental y su bienestar propio: «Podríamos considerarlo como un buen indicador de que las personas prefieren la salud de sus relaciones en lugar de estar en relaciones donde no se queden cómodas o a gusto. Ojalá que hubiera más mecanismos en otros espacios para agilizar algunos de estos trámites», puntualizó.

Entre las posibles razones que conducen a las personas a separarse está el hecho de que las parejas no suelen tomar acuerdos previos al matrimonio y no hablan de manera abierta acerca de todo aquello que será importante para ambos durante la convivencia: «Para que la pareja funcione hay que hablar de determinados aspectos que tienen que ver con la convivencia y llegar a acuerdos explícitos sobre cómo va a ser esa convivencia. Generalmente una pareja cuando se va a casar se ponen de acuerdo acerca de cómo va a ser la boda, en dónde, pero no sobre cómo va a ser su vida en el futuro y dejan de lado temas que son muy importantes como el del manejo del dinero, el manejo de los espacios personales, el manejo delas amistades, de la recreación, el cómo se va a convivir con la familia e incluso el cómo imaginan que será su vida sexual, o el tipo de pareja en el ámbito sexual que se necesite establecer», destacó el especialista.

La importancia de los acuerdos de pareja previo al matrimonio

Los años que duró la pandemia fueron determinantes para aquellos que previamente habían decidido unir sus vidas al casarse. FOTO: Cuartoscuro

Según Bautista, algunas investigaciones realizadas por expertos han reportado que el periodo del enamoramiento en la pareja se podría considerar como una etapa de «ficción» en la que se suele idealizar a la pareja: «Los divorcios se deben a que en muchas de las ocasiones las personas se casan estando en momentos de mucho enamoramiento, que es un periodo de cierta ficción, algunas investigaciones así lo han reportado, en donde fantaseamos e idealizamos a la pareja, es un periodo de tal enamoramiento que creemos que por el amor que nos tenemos o por el erotismo que tenemos va a hacer que la pareja funcione, y que no es así», puntualizó.

Si bien no ocurre en la generalidad de los casos, pero en una gran mayoría de las parejas del mismo sexo que deciden casarse no suelen tocar estos importantes asuntos de pareja antes de dar el «sí», lo que conduce a que se creen ciertos acuerdos que se dan «por hecho», cuando en realidad no es así: «El que no lo hagan hace que se creen acuerdos como implícitos dentro de las relaciones. Es decir, damos por hecho que van a pasar ciertas cosas y esto en determinado momento puede detonar. Son parte de los motivos por los que las personas llegan a consulta, porque no hubo un establecimiento de acuerdos» previo.

En aquellas excepciones en las que quienes conforman la pareja en cuestión sí han logrado establecer acuerdos previos, también suelen recurrir al apoyo de un experto o experta debido a que los mismos ya no son vigentes y es necesario reestructurarlos. «Lo que posiblemente ocurrió con la pandemia, al ser una situación extraordinaria, muchas personas empezaron a convivir 24/7 y esto implicó que asuntos que no se acordaron empezaron a salir a la luz y se pudieron dar cuenta las personas que su matrimonio no era lo que querían, que la personas que se habían imaginado no era la que pensaban y que a lo mejor la relación que se estaba dando no era la que ellos querían como una relación deseable.»

Pandemia detonó interés por la salud mental de las personas

La importancia de la salud mental cobró realce en los meses de confinamiento. FOTO: Cuartoscuro

Estas situaciones en su conjunto podrían haber motivado muy probablemente a que los divorcios se incrementaran durante la emergencia sanitaria, aseguró Bautista, mientras que en algunos otros casos pudo motivar también a que surgiera un establecimiento de acuerdos, una reestructuración de los mismos o que se crearan prácticamente partiendo desde cero. Al mismo tiempo la pandemia condujo a las personas a poner una mayor atención a su salud mental y a atender con expertos las diferentes situaciones que se comenzaron a presentar en los días, semanas y meses de confinamiento. 

«A lo largo de la pandemia muchas perdonas incrementaron sus visitas al psicólogo», indicó Bautista. En el caso de los matrimonios entre parejas del mismo sexo, durante el confinamiento hubo muchos acontecimientos ocurridos a nivel personal que llevó a muchos a cuestionarse sobre los alcances del verdadero compromiso que habían aceptado reconocer y sacar adelante en el instante mismo en que aceptaron hacer una vida de pareja. 

En pandemia «hubo un incremento en las consultas ligadas al tema de las vinculaciones, de sentirse asfixiados por la relación de pareja, de sentir que no era equitativa. Comenzaron a cuestionarse si estaban plenos o no en esa relación y todo esto se trabaja en la consulta, de manera individual o de pareja, para que las personas puedan identificar con claridad qué es lo que quieren hacer y tomar decisiones que les permitan vivir con mayor bienestar», destacó.

Víctor y Luis, una crisis que nunca anticiparon

Así como muchos hombres y mujeres decidieron casarse, también los hubo aquellos que optaron por el divorcio. FOTO: Cuartoscuro / Archivo

Víctor y Luis no pudieron anticipar al inicio de su matrimonio las pruebas que en adelante las vida les presentaría durante el periodo de confinamiento, momento en el que su relación de pareja comenzaría a experimentar una crisis que los terminaría por llevar en tres años a tomar la decisión de separarse, no sin antes valorar, reconocer y trabajar por mejorar su situación de pareja y de esta manera tratar de seguir impulsando un proyecto en común que los llevó a unir sus vidas de esta manera tan especial.

Ambos decidieron casarse en 2019 en la Ciudad de México, momentos en que nuestro país y el resto mundo no imaginaba lo que se avecinaba. A las pocas semanas de haber iniciado la cuarentena derivada de la emergencia sanitaria por Covid-19, la pareja entró en un momento de crisis al darse cuenta que la convivencia que tenían de manera cotidiana no estaba resultando como lo habían planeado al inicio de su matrimonio. Víctor y Luis se casaron sin tener acuerdos específicos sobre cómo iban a llevar la relación una vez que vivieran en pareja. «Pasamos del enamoramiento a mantener una relación y en esa relación no establecimos acuerdos claros que nos permitieran funcionar hacia adelante», narró en entrevista Luis Cruz, de 36 años.

Con la pandemia de Covid-19 y ambos realizando trabajo remoto desde casa, la pareja empezó a vivir una serie de dinámicas que les comenzó a afectar en su convivencia diaria. Fue Luis el primero que decidió acudir a terapia para poder abordar aquellos elementos que lo llevaron a sentirse rebasado: al inicio del matrimonio «yo comencé a tomar responsabilidades que tendrían que haber sido compartidas con mi pareja desde un inicio, pero que decidí tomar yo mismo y todo esto fue teniendo una afectación en nuestra vida de pareja,» contó.

La pareja y su identificación en plena crisis de salud

La pandemia comenzó a dificultar la convivencia entre las parejas. FOTO: Cuartoscuro

Después de que Luis comenzara a asistir a terapia, le siguió Víctor y juntos comenzaron a reconocer que desde el inicio de su matrimonio no lograron establecer acuerdos claros y esto en pandemia comenzó a dificultar la convivencia: «Se cree que por el hecho de amarnos o por tener una buena sexualidad compartida, eso justifica el que podamos hacer una pareja», cuando no es así, compartió Luis. «Hay que plantear una serie de acuerdos, hay que tocar una serie de temas que en muchas ocasiones ni siquiera se nos enseña que hay que acordar y que para muchas personas puede ser incómodo. Pero es necesario para plantearnos qué tipo de pareja queremos tener y cómo vamos a ir construyéndola en el futuro», explicó.

Si bien la pareja empezó a trabajar de manera puntual cada aspecto en torno a su situación, los dos se fueron dando cuenta que se habían casado sin haber establecido previamente cómo querían llevar la relación y la convivencia en su relación. «Entonces, lo que empezamos a hacer fue a comenzar a establecer acuerdos, comenzar a platicar acerca de nuestras dinámicas de convivencia, desde la familia hasta el dinero», destacó Luis, quien junto a su pareja comenzó a reestructurar el modelo de pareja que deseaba tener y empezaron a establecer acuerdos con los que esperaban vivir más adelante con mayor bienestar.

Sin embargo, el tiempo los condujo a decidir separarse y este año optaron por volver a su vida de solteros. Ahora Luis volvió a la casa de sus padres, aseguró que de manera temporal, para poder pasar su duelo en compañía. «Muchas parejas terminan los matrimonios porque no tienen acceso o no tienen una posibilidad de poder reordenar muchas cosas, entre ellas una expectativa de pareja o los acuerdos que en algunas ocasiones no se establecieron en un inicio. La terapia ayuda para que las parejas puedan establecer acuerdos básicos iniciales que no se habían hecho, pero que ayudarán al crecimiento de la misma,» pero tampoco se trata de una panacea, «cada quien termina por elegir el tipo de vida que desea llevar, ya sea en pareja o de manera individual», concluyó Bautista.

El Heraldo de México

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